Abonado de Palmeras en el Jardin

Como lo mencionábamos anteriormente existen dos factores muy importantes que debemos tener en cuenta a la hora de sembrar nuestras palmeras en el exterior, estamos hablando del riego y del abonado.

En la entrada anterior hablamos un poco del riego y de las precauciones que debemos tener en cuanto a la cantidad que le proporcionamos a nuestra planta.

En esta entrada hablaremos del abonado y de los nutrientes necesarios que necesita nuestra palmera para desarrollarse y crecer correctamente.

Las palmeras generalmente no exigen suelos ricos en nutrientes, pero no por esto debemos dejarlas sin abono, por lo que si anualmente las abonamos ellas nos agradecerán esto, creciendo rápidamente y ofreciendo unas palmas de colores intensos y brillosos.

Si el suelo donde la sembramos es muy pobre y malo, debemos tener en cuenta que el abonado deberá ser un poco mas frecuente y mucho mas rico. Esto suele suceder en los lugares lluviosos, donde la mayoría de suelos son arenosos y pierden nutrientes por lavado de minerales en profundidad, por lo que debemos aportar una mayor cantidad de abono en el suelo arenoso, mientras que en el suelo arcilloso podemos dividir el abonado durante todo el año.

El abonado puede ser de dos tipos: orgánico o mineral:

EL abonado orgánico, debe aportarse alrededor de la planta. Debe ser 1 kilo de estiércol, de turba o de mantillo, mezclado con tierra. Solo debes enterrarlo un poco, por lo que te recomiendo que no caves mas de 5 centímetros de profundidad porque podrías dañar las raíces superficiales. Este tipo de abono le aporta a la planta, los nutrientes necesarios a medida que se descompone.

Por otro lado el abono mineral, debe prepararse con 50 gramos de abono mineral de lenta liberación o abono complejo 15-15-15. Otra opción es repartir este tipo de abono durante varias veces en el año, sobretodo si el suelo donde se encuentra la planta es arenoso.


Un comentario

  1.   Alfredo dijo

    Eres muy guapa

Escribe un comentario