¿Cómo cuidar de una planta delicada?

Dracaena fragans

Cuando hablamos de planta delicada nos referimos a aquella que, por un motivo u otro, necesita de una atención especial para poder desarrollarse y crecer sin problemas en una zona determinada. Dentro de este grupo se incluyen las plantas tropicales (consideradas plantas de interior), y también aquellas que están muy al límite de nuestra zona climática, pero no por frío… sino por calor.

Para cuidarlas correctamente es necesario saber qué es lo que necesitan para poder vivir, es decir, que habrá que aportarle a nuestra planta una serie de cosas para que se pueda mantener sana.

Cuidar de una planta tropical

Bromelia

Las plantas tropicales que encontramos en los invernaderos de las plantas de interior son originarias de selvas con un clima que se mantiene más o menos estable todo el año. En estos hábitats no existen las cuatro estaciones como podemos tener en España, sino que se llaman: estación de sequía y estación de lluvias. Y la cosa se puede complicar aún más cuando hablamos de plantas originarias de selvas húmedas, como las bromelias.

El cuidado que necesitan estas plantas es el siguiente:

  • Alta humedad ambiental: si en el interior de tu hogar el ambiente es seco, se puede ”engañar” a la planta pulverizándola de tanto en cuando, o colocando alrededor de ella vasos con agua.
  • Temperatura alta y estable: en torno a los 20º sería lo ideal. Esto en casa no podemos hacerlo, pero no es problema. Si la temperatura no baja de los diez grados la salud de nuestra planta no estará en peligro.
  • Evita el encharcamiento: son muy sensibles a la podredumbre. Para saber cuándo regar, introduce un palo y observa cuánto sustrato se ha adherido a él.
  • En invierno disminuir la frecuencia de los riegos: unas 2 veces por semana será suficiente en la mayoría de especies.

Cuidar de una planta que está al límite por calor

Gardenia jasminoides

Las plantas consideradas ”al límite” son aquellas que muchos de nosotros intentamos tener en nuestro jardín o colección, aún a sabiendas de que en verano nos harán trabajar más de lo que una planta autóctona lo haría. Por lo general, se trata de especies originarias de climas más fríos y húmedos que el nuestro, con otro tipo de tierra, y con otro tipo de condiciones de mantenimiento. Un ejemplo claro serían las plantas acidófilas (arces japoneses, gardenia, camelia, magnolia,…) cultivadas en el mediterráneo español.

Aquello que necesitan para poder sobrevivir es lo siguiente:

  • Estaciones bien diferenciadas entre sí, con veranos suaves (algunas especies por encima de los 30º sufrirán daños) e inviernos fríos.
  • Sustrato con un pH bajo (ácido). Se puede optar por hacer esta mezcla: 70% akadama y 30% de turba rubia.
  • En verano se deberán de proteger del viento, especialmente si se vive cerca de la costa, y también del sol si éste es muy intenso.
  • El riego tendrá que ser frecuente, con agua también ácida, evitando el encharcamiento.

¡Que disfrutes de tu plantas delicada!


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Plantas

Mónica Sánchez

Investigadora de las plantas y de su mundo, en el cual llevo desde el año 2006. El verde tiene un ''no sé qué'' capaz de enseñarnos muchas cosas... Ver perfil ›

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