Cómo cuidar las plantas de interior

Calathea

No hay nada como vestir tu hogar con un poco de verde, de vida vegetal. Ellas son las que nos alegrarán todas las mañanas, sacando nuestro lado más natural. Mantenerlas, como vas a ver a continuación, es algo que puede hacer toda la familia pues como dijimos en anteriores artículos, la jardinería está para disfrutarla en solitario o en compañía de los seres que más quieres.

Sigue leyendo para descubrir cómo cuidar las plantas de interior y tenerlas, así, perfectas.

Spathyphillum

El espatifilo crecerá sin problemas en habitaciones con poca luz

Las plantas de interior, por lo general, necesitan estar en una habitación donde reciba mucha luz natural, pero no directa; es decir, que las mantendremos alejadas de aquellas ventanas que estén colocadas de cara a la calle. Las podremos poner cerca de las mismas, pero no pegadas a ellas, pues de lo contrario sus tallos crecerían más de lo normal buscando luz (un comportamiento que se llama fototropismo).

Árboles, cactus y palmeras son los tipos de plantas que más luz necesitan; por el contrario, calateas, helechos, espatifilos, begonias o la aspidistra pueden crecer sin problemas en aquellas estancias algo sombrías.

Begonia

Límpiales las hojas a tus plantas con un poco de leche para que brillen como nunca

Una vez que sepamos dónde colocar nuestras plantas de interior, es el momento de trasplantarlas. Un consejo que te voy a dar es que, si estás en primavera o verano, realices esta tarea a los cinco o diez días de la compra; en cambio en invierno es mejor esperar a que las temperaturas mejoren. Para cambiarla de maceta sólo tienes que coger un tiesto unos 3 o 4 centímetros más ancho y profundo, poner una capa fina de greda volcánica (o cualquier otro material similar), y utilizar un sustrato compuesto por ejemplo de turba negra y perlita a partes iguales.

La frecuencia de riego dependerá de la humedad y del clima. Para saber cuándo hay que regar, podemos introducir un palo fino de madera y comprobar cuánto sustrato se ha quedado adherido al extraerlo; si es poco, regaremos. El mismo día que reguemos también se puede aprovechar y hacerle algún tratamiento preventivo contra plagas, como pulverizarla con aceite de Neem o con una infusión de ajo.

No te olvides de abonar con productos naturales como el guano o humus de lombriz, y de limpiarle las hojas de tanto en cuando con un poco de leche. ¡Verás lo bonita que se te pondrá! 😉


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