Cómo estudiar la corteza de un árbol

Corteza

El árbol es una planta majestuosa que, al mismo tiempo que nos protege del sol durante el verano, también nos da un regalo: sus frutos. Son unos seres vegetales excepcionales que podemos tener en nuestros jardines y poder, así, disfrutar de su belleza siempre que lo deseemos.

Vamos a hablar a continuación de una parte específica de él, de su corteza. En esta ocasión te explicaré cómo estudiar la corteza de un árbol.

Estudiar la corteza del árbol

Roble

Si bien seguramente hayas visto muchos árboles, te habrás dado cuenta de que cada uno de ellos, dependiendo de su especie, tendrá un diseño u otro. Quiero decir: unos troncos serán más lisos, otros más rugosos, otros presentan manchas, otros no… Y es que cada variedad arbórea se ha ido adaptando a su hábitat de una manera distinta a sus congéneres. En efecto: las condiciones climáticas, así como la altitud y la exposición, influirán directamente en el desarrollo de las plantas.

Pero, en lo que se refiere al diseño básico, todos los troncos tienen las mismas partes. A saber:

  • Corteza externa: es aquello que se ve a simple vista. Sería algo así como la piel del árbol, que puede ser más, o menos gruesa.
  • Corteza interna o líber: de tacto esponjoso, por esta zona es por donde baja la savia elaborada.
  • Cámbium: esta película transparente es la ”fábrica” de células de la madera.
  • Albura: por ella sube la savia bruta hacia las ramas.
  • Duramen: es el corazón del árbol. Se encarga de mantenerlo rígido y evitar así que tenga un desarrollo anómalo.

Estudiar los anillos

Anillos

Ya que estamos hablando de los troncos de los árboles, no me parecía oportuno terminar el artículo sin mencionar a los anillos. ¿Cómo se estudian? Bien, estas formas geométricas naturales nos pueden decir mucho acerca de cómo ha vivido la planta: no sólo la edad, sino también si ha pasado sed o si por el contrario ha tenido unos cuantos años de abundancia.

Hay que saber que cada anillo corresponde a un periodo de un año, y que cuanto más delgado sea, peor lo habrá pasado. Para saber la edad que tiene, hay que contar desde el centro hacia afuera. Interesante, ¿no te parece?


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