¿Cómo se cuida un árbol joven?

Flamboyant

Tras lograr que las semillas germinaran, nos surge a veces la duda de: ”¿y ahora qué?”, o ”¿cómo se cuida un árbol joven?”, o ”¿es difícil mantenerlo?”. Con este artículo intentaré resolverlas.

Llevo varios años sembrando y cuidando árboles muy jóvenes, y si hay algo que he aprendido, es que los cuidados son algo diferentes a los que les darían a un árbol adulto, pero son fáciles de cuidar.

Empecemos por el principio:

  • La maceta. Ha de ser preferentemente de barro, pero si es de plástico también sirve. Las de barro la ventaja que tienen es que te permite ahorrar algo más de agua, ya que impiden que dicha agua se evapore tan rápidamente como pasa con las de plástico.
    No ha de ser muy grande, pero tampoco muy pequeña. Por ejemplo: si el plantín mide unos veinte centímetros de altura, la maceta debe medir de ancho más o menos lo mismo, y de profundidad unos quince o mínimo diez.
  • El sustrato. Drenante (turba negra con perlita al cinquenta por ciento, por ejemplo), y sobretodo y muy importante que sea nuevo, que no se haya utilizado antes.
  • Ubicación: Dependerá de los cuidados de la especie en concreto. Me explico: generalmente se pondrán a pleno sol, pero si hablamos de arces japoneses, por ejemplo, deberán de estar en semisombra.
  • Riego: Quizá el tema más difícil de controlar. ¿Cada cuánto se tiene que regar un árbol joven? Si lo tenemos en una maceta de plástico, deberá regarse bastante a menudo, quizás cinco o seis veces por semana en verano, dependiendo de si vivimos en un clima muy seco o no. La mejor manera para no sobrepasarse con el riego es coger la maceta y ver si pesa poco o no. Si pesa poco, convendrá regar abundantemente.
  • Clima: Es algo muy habitual comprar semillas de árboles que nos gustan, sin fijarnos mucho en la resistencia al clima que tiene. Es un error que muchos cometemos. Pero a la larga con esto lo que conseguimos es perder dinero, y al mismo tiempo adquirimos experiencia. Mi consejo es que antes de comprar semillas de un árbol que te guste, te informes sobre su rusticidad. Y por supuesto, las semillas germinadas in situ son más resistentes que los plantones de esa misma especie traídos desde otras partes (otros viveros, otros países…).
  • Abono: Aconsejo abonar como si fuese cualquier otra planta, es decir, desde marzo a octubre, siguiendo las instrucciones del fabricante. Un abono orgánico, como lo es el guano, da resultados muy positivos. Pero cualquiera puede servir.
  • Plagas y enfermedades: Muy recomendable echar un poco de azufre en la superficie del sustrato desde el primer día, incluso en los semilleros conviene utilizarlo ya que los hongos siempre están al acecho, y actúan muy rápido. El azufre es un excelente fungicida natural que no dañará a las plántulas.
    También es muy habitual que tengan mosca blanca, cochinillas, araña roja… Se puede utilizar un insecticida genérico para prevenir, pero no lo aconsejo. A la larga el joven árbol se puede debilitar, y volverse menos resistente.
    A las plagas conviene tratarlas cuando ya han aparecido. En el mercado hay productos específicos para combatirlas. Recomendable siempre seguir las instrucciones del fabricante.
  • Trasplantes: Lo cambiaremos a una maceta algo mayor enseguida que se le salgan las raíces por los agujeros de drenaje, teniendo cuidado con el cepellón, el cual no debe romperse.

Laurel

Me gustaría recalcar una cosa muy importante: la tasa de germinación es muy alta, prácticamente en todas las especies. Pero la tasa de mortalidad también lo es. No conviene olvidar que una planta bien cuidada muy difícilmente caerá enferma. El riego y el abono son fundamentales en todas las etapas de la vida del árbol, pero quizás sea más importante durante sus primeros años de vida, ya que de ello dependerá que pueda lograr llegar a la edad adulta fuerte, y sobretodo sano.

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