Consejos para combatir las plagas de las plantas

Plagas plantas

Larvas, insectos, gusanos, hongos y hasta langostas. Estas y otras criaturas atacan nuestras hermosas plantas para dañarlas y succionarles su salud. Se instalan en árboles frutales, arbustos y plantas de coloridas flores en busca de reparo y comida y lo que comienza como un ataque diminuto en primera instancia deviene en catástrofe.

Soluciones naturales

No es la primera vez que defendemos la observación como el mejor antiplaga del planeta. Es difícil que un jardinero atento no registre las alteraciones producidas por estas criaturas. La presencia de parásitos deja huella, lo mismo que el ataque de pulgones y otras plagas. Por eso es que revisar las plantas en forma regular se presenta como el primer eslabón en la cadena de la prevención.

Luego están las plantas antiplagas, que son el mejor antídoto natural para evitar que las plantas tengan plagas. Hay plantas que naturalmente expelen ciertos aromas o tienen sustancias que alejan a estos pequeños enemigos. Puede ser una planta de caléndula, la ortiga –hasta hace poco considerada una mala hierba- o la manzanilla. Revisa el catálogo y encontrarás plantas antiplagas diversas que funcionan como custodio para evitar problemas.

Plagas plantas

Plantas fuertes

Pero además hay que intentar tener cierta lógica para entonces elegir aquéllas plantas que se ajusten al clima del lugar en el que vives. Es cierto que a todos nos seducen esas plantas exóticas pero quizá sea mejor no elegirlas pues además de que son difíciles de mantener cuando no están en su hábitat natural se vuelven menos resistentes a las plagas por esta misma razón. En cambio, cuando una planta crece en un ambiente con condiciones similares al de su lugar de origen es más fuerte y resistente.

Por último, pero no menos importante, puedes proteger las plantas con productos preventivos como es el caso del bicarbonato de sodio, que tiene propiedades anti-fúngicas e insecticidas. Hay muchas fórmulas pero lo más sencillo es mezclar el producto con agua y luego pulverizar las plantas.

Bicarbonato de sodio


Escribe un comentario