Cuidados de la Calatea

Calatea

Hay plantas que destacan por sus bonitas flores, mientras que otras lo hacen por el esplendor de sus hojas. La Calatea es una de esas plantas. Es una planta de interior que luce unas preciosas hojas de colores y dibujos diferentes según la clase de Calatea.

No es una planta que alcance muchos centímetros de altura, quizás un metro como mucho, sin embargo, sus hojas sí tienen un tamaño bastante grande.

Sus hojas suelen ser de color verde, pero con rayas más oscuras en el interior. También hay variedades de otros colores como el violeta. Puede dar flores, pero estas no son más bellas que las hojas. Son de color blanco y pequeñas que suelen aparecer en verano.

Es una planta tropical que no soporta las bajas temperaturas, por lo que conviene tenerla en un lugar caliente dentro de la casa. Se debe tener especial cuidado en invierno, no colocarlas cerca de ventanas, para que no les dé el aire frio.

El sol directo tampoco es bueno, ya que puede provocar quemaduras en la planta. Le gusta el calor, pero tampoco excesivo, más de 30 grados provocará que sus hojas esten lacias y deberemos cambiarle la ubicación.

Le gusta la humedad, por lo que el riego se hace una o dos veces a la semana en invierno y hasta cuatro en verano. Además se deben pulverizar las hojas para refrescar a la planta. Siempre que necesite riego, la planta lo demostrará rizando sus hojas.

El abono debe hacerse cada 15 días en verano y utilizando un fertilizante líquido.

Podemos obtener más Calateas a través de división de planta o esquejes. Para esto, se debe coger un tallo con algunas hojas. No hay que hacer poda de la planta, pero si se deben retirar las hojas marchitas.

Cuando la planta es más grande se pueden realizar trasplantes a macetas más amplias.

Más información – Jardinería de Interiores.


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