Cultivar tomates

Cuando decidimos sembrar tomates en nuestra propia huerta, es muy importante que tengamos en cuenta las variedades de tomates que existen: la de cordón, el arbustivo y el enano. Recuerda también que al plantarlos en invernaderos o en estancias cerradas podrás obtener una cosecha durante todo el año sin importar la época del año en la que te encuentres. De igual manera, gracias a las nuevas técnicas de producción te resultará bastante fácil recolectarlos de mayo a noviembre.

Es muy importante que tengas en cuenta que el terreno deberá ser mullido, fértil y no excesivamente seco, aunque eso si, deberá tener un excelente drenaje. Es vital que lo prepares con un arado profundo, para remover la tierra y aprovechar y mezclarla con estiércol o un poco de materia orgánica. Para plantarlos, no puedes olvidar que debe hacerse en forma de hileras, entutorados con cañas contra una pared hacia el sur.  Las hileras deberán estar entre los 45 centímetros en los de cordón y los 30 centímetros en los pequeños.

Es importante que recuerdes que los tomates debes sembrarlos desde finales de febrero hasta principios de marzo, en una bandeja o semilleros llenos de turba, tratando de ponerlos en un lugar cerrado o un invernadero caliente. Es importante que vayas aclimatándolos poco a poco, sacándolos durante el día y luego volviéndolos a meter durante las horas de la noche.

Una vez que has dispuesto el terreno para sembrarlos, las plántulas jóvenes requerirán una protección, sobretodo si todavía el clima está algo fresco. En cuanto al riego, solo deberá ser abundante al acabar la plantación y en tiempo seco bastará con hacerlo una vez por semana.


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