Diseñar un jardín zen | Primera parte

Jardín zen

Cada vez veo más jardines estilo zen y creo que sobran las razones para comprender porque estos diseños están de moda. De alguna forma buscan contrarrestar las urgencias diarias y el estilo de vida acelerado que se vive en las grandes ciudades.

Siguiendo la filosofía oriental, los jardines zen buscan crear una atmósfera de tranquilidad y relajación a partir de la presencia de ciertos elementos que interactúan con la naturaleza.

Lo que hay que saber

Diseñar un jardín zen no es algo complicado, al menos si elegimos un diseño sencillo. Basta con mirar las revistas o buscar imágenes en la web para encontrar muchas ideas. Lo más importante es saber que en estos espacios no deben faltar ciertos elementos básicos como son la piedra, la madera, la arena y la grava. El agua también es central pues representa la fuente de vida y por eso es una constante encontrar fuentes, arroyelos o estanques en estos jardines.

Jardín zen

Cada uno de estos elementos estará presente de una forma particular. Si bien no hay reglas estrictas en cuanto al diseño sí las hay con respecto a los elementos, que siempre deben seguir la regla de múltiplo de 3. ¿De qué se trata? De una regla que establecer que los elementos deben incorporarse siempre en cantidades impares. Si se trata de grava, pueden ser tres grupos diferenciados por ejemplo, si hablamos de rocas pueden sumarse 11, 13, 15 o 21 pero nunca 22 o 12. Los elementos impares a su vez funcionan en sintonía, formando una unidad. Por ejemplo diferentes grupos de rocas conformando un diseño.
Además de los elementos, en los jardines zen son fundamentales los senderos y la sectorización. Hay zonas diferenciadas que se establecen a partir de la presencia o ausencia de estos elementos. Es posible jugar con el diseño creando senderos y caminos, decks y zonas de mobiliario. También puedes jugar con la luminaria y añadir velas y otros detalles que aporten y sean significativos al diseño global.

El lugar

Para tener un jardín zen es importante elegir un terreno que sea recto. El mismo puede ocupar todo el espacio aéreo o sólo un sector. Una vez elegido el lugar, habrá que colocar una malla y sujetarla con clavos para así impedir que crezcan las raíces en forma espontánea y alteren el diseño. También es importante elegir un lugar en el que no haya muchos árboles para así evitar que las hojas que caen ensucien el jardín zen.

El cuidado regular es muy importante en estos jardines pues para que se luzca el diseño el lugar debe estar limpio y prolijo. En cuanto a la selección de plantas, en otro post me ocupo de toda la información relevante.

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