El algarrobo en el jardín

Algarrobo

El Algarrobo, cuyo nombre científico es Ceratonia siliqua, es un árbol increíble. Resistente a la sequía y a numerosas plagas, y muy agradecido. Originario del mediterráneo, es un árbol que no dará ningún problema en el jardín.

Conozcámoslo.

Hojas y frutos

El algarrobo es un pequeño árbol que es bastante más ancho que alto. De hecho, no suele sobrepasar los cinco metros de altura, con un agran abanico de hojas de hasta seis metros, si se le deja crecer libremente.

Sus hojas son perennes, es decir, no caen en otoño, con una longitud de hasta cuatro centímetros, de color verde. El tronco es más bien delgado, aunque con los años puede engrosar bastante su base, hasta medio metro de anchura. Tiene tendencia a inclinarse un poco.

Las flores aparecen en primavera, y el fruto, lo que se conoce como algarroba, madura en otoño.

En el jardín el algarrobo se verá excelente como ejemplar aislado, formando setos altos, o delimitando una entrada, como en esta foto:

Algarrobo en entrada

¿Qué necesita un algarrobo para poder verse espléndido en el jardín?

En principio dependerá del uso que queramos darle. Si es como ejemplar aislado, necesitará bastante espacio para poder desarrollarse adecuadamente. En cambio, si lo queremos para formar un seto alto, como tendremos que ir podándolo, podremos colocarlos a unos tres metros separados de otros.

Se adapta a todo tipo de suelos, pero se desarrolla mejor en los arcillosos, calcáreos.

Teme el encharcamiento, aunque, todo hay que decirlo: no sería la primera vez que los algarrobos tienen que tolerar tener los ”pies mojados” durante un par de días tras un diluvio.

Es muy rústico. Soporta heladas de hasta cinco grados bajo cero sin sufrir ningún daño.

A diferencia de otros árboles, no es un árbol ”sucio”. Las algarrobas que caen al suelo se pueden recoger sin problemas con una escoba, o con las manos.

¿Te animas a tener uno en tu jardín?

Más información – Información sobre las plantas resistentes a la sequía


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