El Anís, planta polifacética

Anís

Una planta polifacética donde las haya es el Anís. Es una hierba aromática y medicinal, sirve para elaborar la bebida espirituosa, como cosmético y además tiene unas flores bonitas para adornar en el jardín.

Alcanza los 80 centímetros de altura y tiene un tallo ramificado, con unas hojas pecioladas y muy divididas. En verano esta planta produce sus flores blancas, pequeñas y muy unidas.

Entrado el otoño, la flor se va secando y en su lugar quedan los frutos ovalados que están provistos por cinco surcos. Estos frutos son lo que dan uso a esta planta, por lo que se deben recoger antes de que caigan las primeras helado, debiendo incluso, recogerlos casi verdes y dejarlos secar en casa.

El fruto del Anís dará sabor a las comidas, incluso a los postres, como es el caso de las rosquillas.

Como hierba medicinal se utiliza para hacer infusiones y tomarlas cuando se tienen problemas gástricos y del estómago. Por tanto, es buena para las flatulencias, acidez de estómago, digestiones difíciles o en caso de cólicos abdominales.

La infusión también es buena para los nervios y para la tos.

Es muy conocido el Anís como bebida, cuyas semillas junto a otras dan lugar al Anís comúnmente conocido. Sus semillas también se usan para dar sabor a otras bebidas como el Pernod.

Para usar el Anís como cosmético se prepara un aceite esencial que sirve para hacer jabones, detergentes o cremas.

Es una planta que puede crecer de forma silvestre, por lo que podemos encontrarla fácilmente en el campo.

Podemos cultivarla en casa  y para ello plantaremos semillas de Anís en un lugar soleado, a finales de invierno. El riego no debe ser muy abundante y el suele debe ser ligero y rico en minerales.

Debe dejarse una separación entre planta y planta de 20 centímetros para que crezcan bien, por lo que es mejor plantarla en la huerta o en el jardín.

Más información – 5 plantas medicinales para cultivar en casa.


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