El curioso mundo de las plantas carnívoras

Darlingtonia californica

Las plantas carnívoras desde hace algunos siglos han llamado la atención del ser humano, especialmente desde que el propio científico Charles Darwin publicase en 1875 su primera descripción de estas curiosas y extrañas plantas.

Hasta ese momento no se sabía lo que eran realmente, ya que una planta no debería ser capaz de cazar insectos, ¿verdad? Descubre las curiosidades más extrañas del mundo de las plantas carnívoras.

Drosera regia

Pues lo cierto es que no. Este tipo de plantas son el fruto de años de evolución y de adaptación a un entorno en el cual apenas encuentran nutrientes en cantidad necesaria para poder crecer y desarrollarse adecuadamente. Es por ello que no han tenido más remedio que convertirse en depredadoras, una palabra que, aunque extraña hablando de plantas, describe la realidad de estos seres.

Se conocen unos 12 géneros, entre ellos se encuentran las Dionaea (las populares Venus atrapamoscas), Drosera (en la foto superior puedes ver la Drosera regia), Darlingtonia (como la que aparece en la foto que encabeza el artículo), o las Sarracenia. Pero si te parecen pocos géneros, pasemos a las especies. Se han descubierto alrededor de 700 especies de plantas carnívoras. Son muy solicitadas entre los aficionados a las plantas extrañas, de hecho en el Jardín Botánico de Liberec, situado en la República Checa, puedes encontrar el mayor número de carnívoras del mundo. A nivel particular también se han conseguido récords: en Colombia, dos amigos han conseguido reunir alrededor de cuatro mil ejemplares correspondientes a 85 especies distintas… ¡en un patio!

Flor de la Dionea

Aunque estas plantas necesitan alimentarse de insectos para poder sobrevivir, con sus polinizadores tienen muy buena relación. Por ejemplo, la Dionaea muscipula hace crecer el tallo floral unos 15cm para evitar que los insectos polinizadores puedan quedar atrapados en sus trampas. Y hablando de trampas, según el género que sea, éstas pueden tener forma de jarro, urnas, vejigas succionadoras, pelos pegajosos o bocas.

Terminamos este artículo con otro dato curioso: algunas especies, como la Darlingtonia californica o todas las del género Sarracenia, pueden adquirir un color más intenso en verano si les da el sol directamente. Algo que las hace ser aún más bonitas, ¿no crees?


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