El naranjo enano

Kumquat

El protagonista de hoy es un árbol frutal muy peculiar, tanto es así que se podría confundir fácilmente con otro cuya fruta tiene un sabor delicioso, ideal para después de la comida. Aunque no tiene tanta agua como éste, el gusto es muy similar, quizás un poco más intenso. En efecto, me estoy refiriendo al kumquat, o más conocido como el naranjo enano, un árbol muy interesante que, si no dispones de jardín, no has de preocuparte, ya que lo puedes tener en maceta.

Además, su fácil cultivo y mantenimiento te sorprenderá.

Flores de la Fortunella

El naranjo enano pertenece al género de las Fortunella, y por si fuera poco son parientes muy cercanos de los Citrus (es decir, el género de los limoneros, naranjos o las limas). De hecho, entre ellos se suelen hibridar fácilmente. Así que, si en un mismo terreno dispones de ambos y no quieres que esto pase, no dudes en envolver las flores de un árbol con un plástico transparente (pero no te olvides de hacerle algunos orificios antes, para que ellas puedan respirar y que la temperatura no suba demasiado, lo cual podría causar marchitamiento prematuro de las flores).

Hojas del Kumquat

El kumquat crece hasta una altura de tres metros, y posee hojas perennes lanceoladas de color verde oscuro por el haz y más claro por el envés las cuales tienen una longitud de unos siete centímetros. Originario del continente asiático, especialmente del este, ha demostrado ser muy rústico, tanto es así que soporta heladas de hasta cinco grados bajo cero.

Kumquat

Para que pueda crecer y desarrollarse adecuadamente necesita estar ubicado a pleno sol. Como estamos ante una especie que no es exigente, se puede utilizar sustrato para jardín, aunque se puede mejorar añadiendo unos 50-100 gramos de abono orgánico -dependiendo del tamaño de la maceta o de si está plantado en tierra-.

Kumquat en la mano

A diferencia de su ”primo-hermano” vegetal que lo hace en primavera, el naranjo enano termina de madurar sus frutos en verano. Estos tienen un tamaño muy pequeño, de unos 3-4cm. Se dejan en la planta principalmente por su valor ornamental, pero son comestibles. Y, como todos los frutales, necesitan que se les riegue con frecuencia: si están en maceta unas dos veces por semana será suficiente, pero si están en tierra se regarán tres veces, especialmente si el ambiente es muy caluroso y seco.

¿Qué te ha parecido el naranjo enano? Es bonito, ¿verdad?


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