El riego de las plantas carnívoras

Sarracenia rubra

Sarracenia rubra

Las plantas carnívoras son un tipo de plantas que más fácilmente llama la atención, tanto a personas adultas como a niños. Algunas, como las Dionea, tienen trampas en forma de boca con ”dientes”; otras, como las Sarracenia, tienen hojas modificadas que crecen en forma de ”tubo”; otras, como las Nepenthes, han optado sin embargo por hacer crecer una jarra en la punta de las hojas, a partir del nervio central.

Se dice que el cuidado de las carnívoras es complicado, pero hoy te vamos a hacer ver que, esa afirmación, no es del todo cierta. El truco está en regar de la forma adecuada. Y de eso hablaremos, de cómo y cuándo se riegan estas maravillosas plantas.

Pinguicula

Pinguicula

Pero antes de hablar del riego, hablaremos primero del sustrato y de la ubicación, pues la frecuencia de riego variará según el lugar donde tengamos nuestra carnívora, y también del tipo de tierra que hayamos utilizado para plantarla.

Sustrato

El sustrato que necesitan estas plantas deberá de estar compuesto por turba rubia sin abonar, mezclada con perlita o cualquier otro tipo de material que facilite el drenaje. La turba rubia por sí sola, una vez que se seca, se compacta, y para volver a hidratarla se ha de meter la maceta en un cubo o en un plato hondo con agua.

La perlita (o cualquier material que facilite el drenaje) es especialmente importante en zonas donde llueve mucho. Aunque las carnívoras sean plantas que viven cerca de pantanos y demás, al estar en maceta pueden aparecer hongos los cuales pueden dañar la planta.

Ubicación

Por lo general, todas tendrán que estar a pleno sol, a excepción de: Nepenthes, Drosera, Pinguicula. Mención aparte merecen los Drosophyllum, Heliamphora, Darlingtonia. Estos géneros podrán estar a pleno sol sólo vivimos en un clima templado, donde el sol no es muy intenso; en climas cálidos y calurosos deberemos de protegerlas del sol con una malla de sombreo por ejemplo.

Drosera spatulata

Drosera spatulata

Riego

Ahora que sabemos dónde colocar nuestra carnívora y qué sustrato utilizar, pasemos al riego. El agua de riego deberá de ser únicamente: agua de lluvia, de ósmosis o agua destilada. Utilizaremos agua de grifo si es agua potable, muy blanda.

Durante la época de crecimiento, es decir, en primavera y verano (incluso otoño en climas cálidos), el riego deberá de ser frecuente. Dependiendo de las precipitaciones que tenga nuestra zona, deberemos regar más o menos. Lo que sí que es importante es que evitemos que el sustrato se seque. Para ello podremos colocarle un plato (o incluso, más aconsejable: meter la maceta dentro de un tupper) al que le pondremos bolitas de arcilla por ejemplo, a fin de que la planta pueda absorber el agua, pero las raíces no puedan tener contacto alguno con las bacterias que puedan formarse en el plato. Otra opción es no poner nada en el plato, pero lavarlo de vez en cuando para mantenerlo limpio y libre de bacterias y/u hongos.

Cuando la temperatura baje de 10º, pasaremos a regar unas 2-3 veces por semana, e iremos disminuyendo los riegos a medida que el invierno se vaya acercando. Si hay heladas suaves, deberemos proteger a las plantas más sensibles al frío, como las Nepenthes.

¡Esperamos que disfrutes de tus plantas carnívoras!


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