Fertilización del césped

Como ya lo hemos mencionado, cuando queremos tener césped en nuestro jardín, además de aprender a trasplantarlo y sembrarlo, es importante que tengamos algunos factores en cuenta para que se desarrolle y luzca siempre hermoso y verde en nuestra casa. Para esto, además del riego, debemos aprender a abonarlos o a fertilizarlos.

Es importante destacar que, los céspedes deben abonarse cada año, para devolverle al suelo todo el nitrógeno, el fosforo, el potasio, el magnesio y otros nutrientes que han sido extraídos por la hierba y que cada vez que cortamos se van perdiendo. Sin embargo, cabe destacar que algunas máquinas segadores recicladoras trituran los restos y los devuelven al suelo en pequeñas cantidades.

Pero, entonces ¿cuáles son las dosis y la mejor época para la aplicación del abono? Primero que todo, debemos saber que la cantidad de fertilizantes para el césped va a depender de muchos factores, por lo que lo ideal es estudiar cada uno de los casos en particular, como por ejemplo, el análisis del suelo, del clima, del tipo de césped que tenemos, el uso que le damos, entre otros, y a partir de ahí ajustar la dosis según sea conveniente, ya que no es lo mismo un césped de un capo de golf, a uno en un parque público, o uno en un subdesierto u otro en un clima muy lluvioso. Cada uno debe recibir cantidades diferentes de abono o fertilizante.

Como media, un césped va a necesitar en todo un año aproximadamente unos 12 kilogramos de nitrógeno por cada 1000 metros cuadrados. Si los repartimos e 3 aplicaciones durante el año, esto vendría siendo 4 kilogramos de nitrógeno cada vez para esos 1000 metros cuadrados. Es importante que tengas en cuenta que estamos hablando de kilos de nitrógeno, y no kilos de fertilizante.

Si lo que tienes en casa es un césped familiar y normal y corriente entonces puedes tener en cuenta este programa sencillo, que consistiría en 3 aplicaciones al año, una en primavera, otra en verano y la última en otoño.


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