He recogido una planta de la calle: ¿qué hago ahora?

Azalea
A veces hay personas que, bien por desconocimiento, o bien porque han podado una planta y no quieren plantar los esquejes, y acaban en un contenedor de basura, o bien, los dejan al lado de éste.

Pero, también a veces, ocurre que hay personas que recogen dichas plantas, y literalmente les salvan la vida. ¿Cómo?

  • Lo primero y más importante es ver si la planta aún vive. Si es leñosa, rascaremos un poco el tronco con la uña. Si está verde, hay esperanzas.
  • Nada más llegar a casa, si el sustrato está seco, regaremos abundantemente. Y la colocaremos en un lugar donde no reciba luz directa.
  • Si tiene alguna rama rota, se la cortaremos, con unas tijeras previamente desinfectadas con agua oxigenada. Después de terminar el trabajo, volveremos a desinfectar las tijeras.
  • Taparemos las heridas con pasta cicatrizante, para evitar la entrada de hongos, y evitar así posibles enfermedades.
  • Colocaremos la planta en un lugar sin sol directo, sea el tipo de planta que sea. Si se trata de un cactus o de una planta crasa, en cuanto le veamos mejoría, lo iremos poniendo en un lugar donde reciba cada vez más luz. En cambio, si se trata de árboles, arbustos o plantas leñosas como lo son los rosales, es recomendable esperar un año antes de colocarlos al pleno sol.
  • Si tuviera cochinillas, pulgón, araña roja, o cualquier otra plaga, podremos aplicar insecticida siguiendo las recomendaciones del fabricante. Si la planta se ve bien, no es aconsejable aplicar ningún producto, pues a veces la prevención se puede convertir en enfermedad.
  • Si se trata de un esqueje, al llegar a casa, le pondremos una fina capa de hormonas de enraizamiento y lo plantaremos en una maceta con turba y perlita al cincuenta por ciento, en un lugar sin sol directo. Y a continuación regaremos abundantemente.

Con estos consejos, no se garantiza al cien por cien el éxito. Pero sí que pueden ayudar.

La esperanza es lo último que se pierde.

Más información – Plantas suculentas

Imagen – Meri Gil


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