Jardines verticales en perspectiva

Jardín vertical

La época en la que los jardines verticales eran considerados un error de los profesionales de la construcción ha quedado en el pasado.

Si hasta no hace tanto tiempo las enredaderas en muros y paredes servían para tapar errores ahora son un objeto de decoración en sí mismas, admiradas en el mundo entero, disfrutadas por todos aquéllos que buscan contemplar el verde aún en medio de la jungla de cemento.

Reconceptualizar una idea

Museo Quay Branly

Es curioso pero fue el reconocido arquitecto Frank Lloyd Wright, famoso por ser el artífice del diseño del polémico edificio del Museo Guggenheim de Nueva York, quien en su momento arremetió fuerte contra los jardines verticales: “Un médico puede enterrar sus errores pero un arquitecto apenas puede aconsejar a sus clientes que planten una enredadera”. La sentencia marcó tendencia y así fue como durante muchos años las paredes cubiertas de plantas y flores fueron consideradas como “manotazos de ahogado” frente a los errores de la arquitectura.

Sin embargo, todo cambió cuando el francés Franck Blanc se atrevió a desafiar las leyes de las buenas costumbres del mundo del diseño y creó un jardín vertical en el Museo de Quai Branly de París. El éxito del botánico fue inmediato y así fue como sus obras también se plasmaron en otros lugares como la Caixa Forum de Madrid pero lo curioso es que sus primeros jardines se remontan a los 18 años, cuando creó su primer jardín vertical en su cuarto, según rememora el propio Blanc.

Idea que se vuelve tendencia

Caixa Forum de Madrid

Poco a poco las ideas cambiaron y los jardines verticales pasaron a ser tendencia, tal vez porque el ser humano necesita de la naturaleza aún cuando se encuentra en medio de la ciudad. A falta de espacio y de un jardín en donde distenderse, los jardines verticales permiten disfrutar del verde al tiempo que nos regalan oxígeno.

Hoy existen jardines verticales en muchos rincones del mundo, algunos muy famosos, otros diseñados por manos anónimas con esmero y pasión. Para tenerlos hay que estudiar muy bien el lugar, saber que métodos pueden ser eficaces a la hora de mantener las plantas en forma, conocer los mejores sistemas de riego, pensar en las plantas idóneas para estos lugares.

“En lugar de no ser nada, o un lugar para grafitis, una pared pasa a transformarse en algo poético”, afirmaba Blanc y cuanta razón tenía… Basta ver estos hermosos muros cubiertos de enredaderas, plantas y flores de diferentes colores y texturas para saber que estaba en lo cierto. No hay porque resignar el verde tan sólo por vivir en una ciudad.

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Paisajismo

María Alm

Soy Argentina, Licenciada en comunicación social y periodista. Y también curiosa y amante del verde. En lo de mi abuela las plantas crecían... Ver perfil ›

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