La conservación de las semillas

Conservación de semillas

Imagen: llavors d´aci

Una vez recolectadas, debemos proceder a la conservación de nuestras semillas. Su capacidad de germinación no es indefinida y el mantenimiento de su viabilidad dependerá en gran medida de las condiciones de conservación y almacenaje.

Las semillas hortícolas deben conservarse secas, en un lugar fresco y protegido de la luz.

La semilla se debe conservar con el mínimo de humedad posible. Si se nos ha humedecido, debemos dejarla secar previamente en una bandeja anes de proceder a la conservación.

Después la guardaremos en un recipiente hermético (un tarro de cristal es una buena opción) para evitar que se vuelva a humedecer. Para disminuir la humedad se puede añadir una bola de algodón y gel de sílice dentro del recipiente de conservación.

Además, un fungicida en polvo evitará el ataque de hongos.

Posteriormente, etiquetaremos el bote con la especie de la semilla, el origen y la fecha de recolección, pues, como veremos próximamente, cada especie hortícola tiene un periodo de viabilidad concreto de sus semillas.

Una vez etiquetadas, guardaremos el recipiente en un lugar seco y oscuro hasta el momento de sembrarlas.

Cuando queramos utilizar la semilla después de un periodo largo de conservación podemos hacer una prueba de germinación para asegurarnos de su viabilidad. Se trata de poner algunas semillas en varias capas de papel húmedo, a una temperatura de 20-25º (en el interior de casa) y observar la germinación después de una o dos semanas.

Más información – Recolección de semillas


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Huerto, Semillas

Ana Valdés

Desde que empecé con mi macetohuerto, la Jardinería se ha ido colando en mi vida hasta convertirse en mi hobby favorito. Antes, profesionalmente,... Ver perfil ›

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