La espectacular planta de Lavanda

Lavanda

La lavanda, también conocida como espliego, es una planta arbustiva cuyas flores de color lila dibujan un paisaje espectacular allí donde estén, además de desprender un olor muy agradable que atrae a numerosos insectos polinizadores.

Aunque se usa principalmente como aromática, también se usa como condimento, como veremos a continuación.

La lavanda es un arbusto de no más de tres metros de altura, originario de la región mediterránea. Tiene una esperanza de vida corta, unos seis años, pero su fácil y reproducción por semillas la convierte en una opción ideal para plantar en cualquier jardín o para tener en maceta.

El mantenimiento y el cuidado de la lavanda es muy bajo, prácticamente nulo. Es muy resistente a la sequía, y a las heladas débiles de hasta -4º. De hecho, sólo necesitará agua el primer y quizás el segundo año dependiendo de las precipitaciones que haya. Pero, para dar un dato orientativo, si en nuestra zona caen unos 350 litros de agua anuales, sólo necesitará agua el primer año. Pasado este tiempo, habrá desarrollado un sistema radicular capaz de sobrevivir con esas pocas precipitaciones.

Se usa como:

  • flor cortada: cortar las flores recién abiertas.
  • secado: recolecta los extremos de los tallos una vez que las flores sean azuladas, y déjalos en un lugar fresco hasta que sequen. A continuación, podrás introducirlos en bolsitas de tela, cajas de zapatos, armarios, para que desprendan un olor agradable.
  • como perfume: con sus flores.
  • insecticida ecológico: en un recipiente, llena hasta la mitad con agua destilada, y la otra mitad con alcohol de 90º. Después, introduce un puñado de flores de lavanda. Se dice que esta mezcla aleja a los insectos.
  • para hacer infusiones: con ocho gramos de lavanda se consigue combatir el insomnio, y con unos 20 gramos, la fiebre.
  • como condimento: para aromatizar el vinagre. Corta algunos tallos e introdúcelos en un bote de cristal junto con un poco de vinagre, cerrado herméticamente, colocado a pleno sol o en un lugar cálido (radiador, por ejemplo), durante unas dos o tres semanas. Pasado este tiempo, ya se podrá usar.

Es una planta muy útil y muy ornamental, pero sobretodo, muy agradecida que regala flores ya desde temprana edad.

Más información – Plantas para cultivar en macetas

Fuente – Infojardín


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