La iluminación en el Jardín II

Como lo veíamos en la entrada anterior, así como podemos disfrutar de nuestro jardín durante el día, con una iluminación adecuada también podremos disfrutar de él en las horas de la noche. Solo hace falta que tengas en cuenta algunos factores para que logres una iluminación perfecta y muy natural. Ten en cuenta que cuanto más se aleja la fuente luminosa del suelo, menos iluminará, por lo que te recomiendo que utilices lámparas bajas de mas o menos 40 o 50 centímetros de altura. El rayo luminoso de estas siempre debe dirigirse hacia la parte de abajo para que podamos ver sin ningún tipo de dificultad dónde estamos pisando.

De igual manera, si tenemos la iluminación apropiada podremos darle un nuevo valor a algunos elementos de nuestro jardín, ya que nuestras mismas plantas y materiales de este espacio, tendrían un nuevo significado en la decoración de este lugar.  Sin embargo, no pienses que nos referimos a introducir también elementos muy valiosos, simplemente con la iluminación adecuada, un chorro de agua, un árbol común o un arco recubierto de rosas, podría resultar bastante atractivo.

Recuerda que es muy importante que la luz sea discreta y que permita que intuyamos cada una de las formas sin necesidad de ver realmente el objeto, simplemente es lograr un equilibrio entre la iluminación y cada uno de los objetos que se iluminan. Por ejemplo para destacar el follaje de un árbol, puedes utilizar una luz tenue colocada a nivel de suelo, para que lo ilumine desde abajo. Los muros de piedra, también pueden iluminarse con luces rasantes, tratando de destacar las asperezas del relieve y del material con el que se encuentran hechos. Jamás trates de iluminarlos con luces frontales que crearían sombras que lo único que harían será achatar sus rugosidades.


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