Las flores cambiantes de la Hortensia

Hortensia

Hay arbustos muy lindos que sirven tanto para un jardín en tierra como en macetas. Uno de estos arbustos es la Hortensia. Esta planta si se sitúa en el jardín puede alcanzar el metro y medio de altura, sin embargo en maceta no pasa del medio metro.

Tiene unas flores muy llamativas, grandes, formadas por muchas cabezuelas de flores con tres o cuatro pétalos y con colores muy variados. Los colores varían de un año para otro según las características del suelo.

Si la tierra es no es muy ácida (es alcalina), las flores que el año anterior eran azules serán este rosas; Si la tierra tiene aluminio libre o hierro, podemos obtener flores de color azul. Las flores blancas lo serán siempre aunque se varíe el sustrato.

Para que el sustrato esté ácido podemos utilizar un truco casero que consiste en diluir vinagre en el riego de las hortensias. También se dice que añadir clavos junto a las raíces aumenta la acidez. Para tratar de conseguir flores rosas, podemos reducir el ácido de la tierra añadiendo cal o pimentón molido.

La floración se produce en verano soportando altas temperaturas. Resiste bien las altas temperaturas pero es bueno tenerla en un sitio fresco o bien humedecido. Las bajas temperaturas también las soporta bien.

Las hojas de la Hortensia también son muy llamativas porque son grandes, de color verde clarito.

Cuando llega el invierno, se debe podar la planta para que al año siguiente nos deslumbre con sus flores. Se pueden usar los esquejes cortados para multiplicar la planta. Para realizar la poda hay que cortar las ramas de años anteriores y no las nuevas que salieron ese año, pues de esas ramas surgirán las flores el año siguiente.

La Hortensia necesita humedad por lo que es necesario regarla habitualmente pero no encharcándola.

Más información – Plantas vivaces y perennes.

 


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