Las trampas de las plantas carnívoras

Unas de las plantas más curiosas que podemos encontrarnos, son las plantas carnívoras, que aunque son temidas por muchos, pueden traernos muchos beneficios, siendo uno de ellos la capacidad de deshacerse de los insectos y los bichos que pueden aparecer en el jardín y resultar perjudiciales para nuestras otras plantas del jardín.

Estas plantas, trabajan de tal manera, que los insectos o los bichos, son atraídos por ellas, gracias a un néctar muy dulce, que hace que en el momento en que estos se posen en sus hojas o cuando rocen las cerdas, la planta se cierre inmediatamente, haciendo que los animalitos queden atrapados ahí adentro y no puedan volver a salir.  EL insecto empezará a moverse dentro de la planta, haciendo que se estimulen la producción de jugos digestivos para desintegrarlo, lo cual puede durar unos cuantos días.

Es importante que tenga en cuenta que existen diferentes variedades de plantas carnívoras, cada una de ellas con diferentes sistemas para acabar con los insectos. Sin embargo, las trampas más comunes para atrapar bichos e insectos son las siguientes. Primero que todo tenemos los pelos pegajosos, que se encuentran principalmente en la Drosera, la cual tiene unas hojas que segregan un fluido viscoso con olor dulce, parecido a la miel, que atrae a cualquier tipo de insecto. Una vez estos animales se posan en sus hojas, quedan atrapados ahí, mientras los tentáculos de la planta se curvan hasta cerrarse completamente. Luego de 10 días los tentáculos volverán a abrirse para atrapar a su próxima victima.

Otra de las trampas que se encuentran en especies como la Sarracenia, o la Heliamphora, son los cucuruchos. Una especie de receptáculo en el que caen los insectos y que no les permite volver a salir, ya que tienen manchas que los confunden. Finalmente al no encontrar la forma de salir de ahí, terminan agotados y se ahogan en los líquidos digestivos que empieza a segregar la planta.


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