Plantas de Navidad: el muérdago

Es frecuente ver en estas fechas sobre las puertas o sus dinteles ramitas de muérdago. Una antigua tradición navideña dice que traerá la felicidad a la casa donde se encuentre y el amor y la fertilidad a las parejas que se besen bajo sus ramas. Lo cierto es que la tradición ha hecho que esta especie se haya visto en peligro de extinción en muchos de sus lugares naturales de origen. Así que, aunque en España no está tan extendida la tradición como en el resto de Europa o en toda América, si decides colgar la ramita de muérdago en tu hogar, asegúrate que corresponda a cultivos de vivero.

El muérdago, junto con la Flor de Pascua y el acebo, es una de las especies que más se asocian a la Navidad. Ha sido considerada una planta mágica, con propiedades medicinales, desde muy antiguo. De hecho, los antiguos druidas celtas, ya la utilizaban en sus pociones.

El muérdago es una planta llena de simbolismos, sobre la que existen multitud de historias y leyendas. El historiador romano Plinio contó en su Historia Natural cómo el muérdago era utilizado ya por los antiguos sacerdotes y magos celtas, que la consideraban una planta mágica. Su recolección se desarrollaba siguiendo un complejo ritual que incluía unas fechas muy concretas de recogida, siempre próximas al solsticio de invierno, y la utilización de unas herramientas específicas, generalmente una hoz de oro. Una vez cortado, se colocaba el muérdago en una prenda blanca evitando que tocara la tierra o cayera al suelo.

Una de las características más peculiares del muérdago es su capacidad para enraizar sobre el tejido vivo de otras plantas y no sobre la tierra. Sus bayas, primero verdes y blancas, al madurar contienen una sustancia gelatinosa, con la que se pegan a los troncos, para luego germinar y echar raíces.

Crece preferentemente en las ramas de encinas, pinos, manzanos y robles, en lo que a simple vista parece una madeja de tallos en forma de pelota, y se alimenta de la savia de éstos, de ahí su carácter parasitario.

Poderes mágicos

Algunas leyendas atribuyen poderes mágicos a esta planta basándose en que fue creada como un elemento que no provenía ni del cielo ni de la tierra, puesto que sus raíces no tocan nunca la tierra, pero tampoco se sostiene por sí mismo en el aire. De aquí surge la costumbre o tradición de recogerlo sin que caiga al suelo, y de colgarlo del techo.

Los celtas utilizaban esta planta para una amplia diversidad de aplicaciones: para protegerse de los rayos, de la maldad, de las enfermedades, para curar heridas o para ayudar a las mujeres en la concepción. Lo consideraban además un símbolo de paz y un potente amuleto protector. Con él se confeccionaban guirnaldas con las que se adornaban las puertas de las casas y que servían para proteger a sus moradores de espíritus maléficos y para evitar visitas indeseadas. Desde entonces se consideró el muérdago una defensa contra brujas y demonios, y se extendió la costumbre de colocar unas ramitas en las entradas de los hogares.

La tradición navideña dice que aquella mujer que recibe un beso bajo el muérdago en Nochebuena encontrará el amor que busca o conservará el que ya tiene. Si se trata de una pareja, será obsequiada con el don de la fertilidad.

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