Poda de Formación en Enredaderas

Como lo veíamos en la entrada anterior, una de las formas de poda de plantas trepadoras es la poda de formación. Este procedimiento debe realizarse después de que la planta enredadera haya ganado cierta altura y densidad de hojas, ya que durante los dos primeros años de vida la planta no debe ser tocada. Sol ose deben eliminar las ramas enfermas o débiles, pero no se debe cortar ni podar nada.

Una vez la planta se encuentra con una altura determinada y queramos darle forma podemos optar por la poda de formación, con la que podremos conseguir una de las siguientes formas:

El abanico, es una de las formas que podemos darle con la poda de formación y consiste en un pie corto, es decir de menos de 50 centímetros, del que deben salir mas o menos de 3 a 7 brazos apoyados sobre una pared, de tal manera que formen un esqueleto principal que se conservará en todo momento. Para conseguir la forma de abanico, debemos cortar la planta a menos de 50 centímetros del suelo, y de lo que vaya brotando empezar a escoger las ramas que serán los brazos.

Otra de las formas que podemos obtener por medio de la poda de formación, es el cordón. Esta se caracteriza porque el esqueleto forma un solo tronco vertical que se apoya únicamente sobre el soporte de la planta. Esta forma de la planta trepadora se suele utilizar en columnas, en arcos o pérgolas.

La Espaldera, también puede ser una de las formas que podemos obtener por medio de esta poda de formación, y consiste en un tronco vertical que se encuentra apoyado en una pared o valla, del que salen brazos horizontales o inclinados.


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