¿Por qué no otoñan mis árboles?

Árboles

El otoño es una estación que muchos esperamos. Tras haber pasado calor durante unas semanas, deseamos que llegue por fin el cambio de temperatura, y que los árboles se vistan de gala, dando así entrada a la estación. Pero a veces, esa espera se puede alargar demasiado, o quizás pase todo lo contrario: que se adelante. Si estás en alguna de estas situaciones, no te preocupes.

A veces el motivo es sencillo, y la solución también.

Árbol

Clima, incluyendo las precipitaciones

El clima es un factor determinante a la hora de hacer otoñar a los árboles. Si es demasiado cálido, o si el verano se prolonga demasiado y luego el otoño no es demasiado fresco, es probable que pase lo siguiente: que otoñen pero sólo en cuanto se note un cambio apreciable en las temperaturas, algo que puede suceder en noviembre dependiendo de cuán cálido sea; o bien que llegue el otoño y las temperaturas se mantengan altas, en cuyo caso los árboles, aunque sean en caducos, mantendrán la hoja hasta que llegue el invierno.

En climas tropicales se desaconseja tener árboles caducos, pues estos árboles se comportan como tal precisamente porque las cuatro estaciones están bien diferenciadas entre sí. En un clima cálido como el tropical, en donde no existe el invierno, no prosperarán.

Otra situación que también puede darse es que el verano haya sido lluvioso, con temperaturas agradables entre 20-30º, y que el otoño se presente fresco. En ese caso, puede suceder que haya árboles que decidan otoñar antes. No supone ningún problema.

En climas secos, en donde las precipitaciones se concentran en dos o tres meses en todo el año, los árboles caducos empiezan a perder la hoja a finales de verano o principios de otoño. No llegan a vestirse de gala, sino que sus hojas directamente se vuelven marrones y se caen. Para que mantengan las hojas por más tiempo, se recomienda regarlos de vez en cuando, especialmente en verano.

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Sustrato/tierra

Igual de importante que el clima es el sustrato o tierra que tenemos. Por lo general, en un terreno calcáreo y además seco, es muy difícil que un árbol llegue a otoñar, aunque en su clima de origen lo haga. En cambio, si es tierra fértil, ligeramente ácida, en otoño veremos un espectáculo maravilloso de colores.

Si se tienen árboles en maceta, y se quiere que otoñen, utilizaremos un sustrato ligeramente ácido, lo protegeremos del calor intenso y de la sequedad. También es aconsejable abonarlos en primavera y verano, preferentemente con un abono orgánico o de liberación lenta.


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