Propiedades y usos de la Moringa oleifera

Moringa

La Moringa oleifera es un árbol extraordinario. Originario del norte de la India, se puede encontrar en cualquier lugar en el cual haya un clima cálido. Su crecimiento rápido hasta diez metros de altura y su adaptabilidad a cualquier tipo de suelo, además de sus numerosas propiedades y usos que veremos a continuación, lo convierten en un árbol que no debe faltar en tu jardín.

Si lo que buscas es un árbol práctico, la Moringa es sin duda una buena opción.

Moringa oleifera

Debido a su resistencia a la sequía y a su crecimiento rápido (si las condiciones climáticas acompañan, puede crecer un metro por año) es muy habitual que aquellas personas que viven en climas secos tengan varios ejemplares de esta especie. Ya que… ¡se utiliza todo! Hojas, raíces,… y semillas.

Pero antes de pasar a las propiedades, hablemos un poco de su cultivo, el cual es relativamente sencillo.

Frutos

Si podemos, lo mejor es coger los frutos directamente del árbol. Pero si no, podremos adquirirlas en tiendas especializadas. Una vez tengamos las semillas en casa, lo primero que hay que hacer es limpiarlas bien con agua, y dejarlas en un vaso con este preciado líquido unas 24h más o menos. Al día siguiente, todas se deberán de haber hundido; las que no lo hayan hecho, las deshecharemos o sembraremos en un semillero aparte.

Ahora es el momento de pasarlas a una maceta o bandeja forestal. Si optamos por la bandeja, pondremos una o dos semillas en cada alveolo. A continuación, colocaremos los semilleros a pleno sol, manteniendo siempre una cierta humedad en el sustrato, el cual debe de estar compuesto por turba negra con perlita por ejemplo, o ser específico para semilleros. Es importante el drenaje, y evitar que el agua se quede encharcada, ya que la Moringa teme el encharcamiento. Podrían pudrírsele las raíces, y ser un serio problema para la planta.

Moringa

Nuestras pequeñas plantitas crecerán muy rápido si el clima acompaña, y lo más probable es que debamos trasplantarlas a los pocos meses de germinar. Procederemos de la siguiente manera:

  1. Sacaremos con cuidado los plantines de la maceta, con cuidado para que el cepellón no se rompa.
  2. Después, iremos separando los plantines poco a poco, intentando no romper demasiadas raíces.
  3. A continuación, los plantaremos cada uno en una maceta individual.
  4. Y finalmente regaremos.

Colocaremos las macetas a pleno sol, para asegurarnos de que su crecimiento y desarrollo sea el adecuado, y evitar así riesgos innecesarios.

Para acelerar el crecimiento podemos abonar con un abono universal siguiendo las recomendaciones del fabricante, o utilizar -más recomendable- un abono ecológico.

Flor

Y, ahora sí, llegamos a las propiedades, usos y alguna curiosidad de este magnífico árbol. Empezaremos por:

Propiedades medicinales

Hojas

-Raíces:

Tomadas directamente son:

  • Expectorantes
  • Tonificar el cuerpo
  • Diuréticas

Y para aliviar la irritación de la piel, se prepara un jugo que se aplica directamente sobre la zona afectada.

-Hojas:

Tomadas directamente o en infusión:

  • Purgantes
  • Disminuyen la presión arterial

Como cataplasma, frotando las sienes con sus hojas, alivia el dolor de cabeza y las llagas.

-Aceite:

Se sirve externamente para combatir enfermedades de la piel, prevenir picaduras de mosquitos, y el té de las flores ayuda a aliviar y combatir los síntomas del resfriado.

Usos

Moringa

La Moringa tiene numerosos usos, tanto en medicina tradicional que ya hemos visto como en jardinería. En este último campo se usa sobretodo en jardines secos y cálidos, bien como ejemplar aislado o en grupos.

Tolera bien la poda, por lo cual se puede ir controlando el crecimiento sin problemas.

Curiosidad

Flores

Además de vivir con muy poca agua al año, ¿sabías que sus semillas tienen el poder de purificar el agua? Sí, sí. Lo descubrieron científicos de África. Ellos se dieron cuenta de que el polvo obtenido de las semillas pueden eliminar hasta el 90 por ciento de bacterias que se encuentran en el agua. Increíble, ¿verdad? Se hace de la siguiente manera: una vez que se tienen las semillas, se muelen, se mezcla el polvo resultante con el agua, y se filtra con un paño antes de utilizarlo.

¿Qué te ha parecido la Moringa?


Escribe un comentario