Protección de las plantas ante el frío

Acolchado en maceta

Acolchado del sustrato

Cuando las temperaturas bajan de 6º, hay que tomar ciertas precauciones para evitar o minimizar los daños en nuestras plantas. Las raíces de una planta en maceta son más sensibles al frío que las raíces de una planta en suelo, pues éstas están abrigadas en el interior del subsuelo.

Ante riesgo de helada, no sembraremos ni trasplantaremos, pero ¿qué hacemos con las pequeñas plantas que acabamos de trasplantar o que están en crecimiento?

Ante riesgo de helada, lo mejor es que el suelo esté húmedo, ya que así contará con mayor inercia térmica. Riega en las horas centrales del día.

Si se prevén heladas, no es conveniente abonar con fertilizantes ricos en nitrógeno, ya que, al activar el crecimiento de la planta, favorecen el desarrollo de brotes tiernos, que son más sensibles al efecto del frío nocturno.

Acolcha el sustrato. Se trata de proteger las raíces con productos tipo geotextil, corteza de pino, pinocha, arpillera u otros elementos orgánicos que hagan la función de aislante térmico del suelo. Se reparten por encima de la tierra, especialmente distribuidos sobre las raíces.

Las plantas en macetas que puedas trasladar, llévalas a las zonas más protegidas de la terraza.

También es de mucha utilidad introducir la maceta de una planta en otra maceta más grande y, en el espacio que queda entre maceta y maceta, introducir, como aislante térmico, serrín, corteza de pino, turba, fibra de coco, etc. a la vez que protegemos el sustrato con el acolchado. Se obtiene un efecto aislante de frío muy eficaz (efecto doble vidrio) que en muchos casos garantiza la vida de las plantas.

Si el frío es extremo, es mejor cubrir toda la planta, especialmente por las noches. Si puedes, ponlas cerca de una pared, formando 2 ó 3 filas, con las más altas detrás. Instala dos tutores altos en los recipientes de los extremos y cúbrelos todos con textil, geotextil o arpillera. Si no es posible ponerlas al lado de una pared, usa dos sillas o caballetes para formar una estructura de sujeción de la tela. En medio de las dos sillas agrupa los tiestos, con el ejemplar más alto en el centro y colocando un tutor alto. Encima, el geotextil o arpillera. Recuerda destaparlas durante el día para que se ventilen y para que les llegue la luz solar.

Las macetas que no puedas mover, ennvuélvelas con arpilleras, geotextil o incluso una simple toalla. Protegerás el sustrato y evitarás que se raje el tiesto por acción del frío. El plástico funciona para proteger las plantas del viento, pero su protección contra el frío es muy reducida.

Y para las plántulas, hace poco os ofrecíamos una solución casera muy eficaz. La tenéis en este enlace.

Y por supuesto, los invernaderos, que probablemente sean la forma más segura de protección. Los hay de todos los tamaños; de cristal, pero también de pequeños módulos de plástico desmontables.

Más información – Proteger los plantones del frío


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