Reproducción de las plantas carnívoras

Drosera

Las semillas de las plantas carnívoras se caracterizan sobretodo por ser muy pequeñas. Las del género de las Droseras, por ejemplo, no son mucho más grandes que la punta de un alfiler. Hay que ir con sumo cuidado para evitar que el aire se las lleve consigo. Resulta curioso que de una semilla tan diminuta, salga una planta tan interesante como lo es una planta carnívora.

Realmente son fáciles de reproducir, tanto por semilla como por hijuelos. Sólo hay que tener en cuenta un par de cosas.

Hay tres tipos de reproducción de plantas carnívoras: por semillas, esquejes o por división de la planta. A continuación se describen cada uno de ellos:

Sarracenia

Reproducción por semillas

Lo primero y más importante es adquirir semillas frescas, ya que esto garantizará un alto porcentaje de germinación.

El sustrato que recomiendan los expertos es -sólo- sphagnum, ya sea deshidratado o vivo. Si no se encuentra en viveros, en las tiendas online de carnívoras lo encontraremos. Suele estar bien de precio, más si sólo interesa hacer un par de semilleros. También se pueden obtener resultados positivos si se utiliza turba rubia sola, o con perlita. Muy aconsejable añadir un poco -muy poco, menos de un pellizco- de azufre en la superfície de la maceta para evitar hongos.

Ubicación: si colocamos los semilleros en el exterior, se deberá evitar el sol directo. Lo ideal sería un lugar con semisombra.

Deberemos regar con agua destilada o de lluvia. La alta humedad es importante para una buena tasa de germinación de las plantas carnívoras.

Dependiendo de la especie pueden tardar de pocos días (Droseras, Dioneas, Sarracenias) a algunas semanas a germinar. Aconsejo ayudarse de una lupa para distinguir las semillas recién germinadas. A veces sólo se ve un punto verde, y se puede confundir con el sphagnum, sobretodo si hemos utilizado sphagnum vivo.

La temperatura deberá de rondar los veinticinco o treinta grados, en la mayoría de las especies. Hay algunas como las del género Drosophyllum o las Droseras nórdicas, cuyas semillas necesitan pasar frío uno o dos meses antes de germinar. En estos casos se colocarán en un tupper sobre sphagnum húmedo, con algo de azufre por la superficie, en la nevera (en la sección de verduras), a unos cinco o seis grados. Se deberán de ir controlando de vez en cuando, para evitar hongos.

Reproducción por esquejes

Hay muy pocos géneros de plantas carnívoras que permitan este tipo de reproducción. Uno de ellos es el de las Nepenthes (más conocidas como Plantas jarro). Los esquejes son de tallos. Se deberá cortar el tallo que no tenga trampas formadas, con dos o tres hojas. Se le pondrán hormonas de enraizamiento (no muchas, sólo una fínísima capa), y se colocará en un tiesto con sphagnum al que habremos regado previamente, en un lugar cálido con semisombra.

Reproducción por división y/o hijuelos

Es, quizá, el método más fácil y rápido. Lo único que se ha de hacer es sacar la planta de la maceta, quitarle todo el sustrato, y con unas tijeras cortar las plantas carnívoras que nos interesen, o separar los hijuelos con cuidado de la planta madre.

Tanto si es una división como si se les han quitado los hijuelos, se colocarán en un tiesto con turba rubia o sphagnum, previamente regados, en semisombra. Los géneros de las Droseras y Sarracenias al crecer tan rápido, y tan vigorosamente permiten este tipo de reproducción.

Más información – Cuidados de las plantas carnívoras

Imagen – Dionae, Stephen Studd


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