Secado de plantas aromáticas

Laurel seco

Las plantas aromáticas se suelen utilizar secas para su uso en infusiones o en las comidas como condimento. Si disponemos de plantas cultivadas en casa o tenemos la posibilidad de conseguirlas del campo, podemos realizar un secado casero.  Algunas plantas como el tomillo, el laurel, la manzanilla o la lavanda se deben secar para poder consumirlas.

Primero, debemos recoger las plantas, siendo el mejor momento a media mañana en un día soleado, pues así nos aseguraremos de que la planta no tiene humedad. En segundo lugar, tenemos que sacudir la planta para que se caiga toda la suciedad que pueda tener.

A continuación, para realizar el secado, se recogen las plantas y se forman ramilletes que se atan sin apretar muy fuerte, pues es bueno permitir algo de holgura para que haya ventilación dentro de cada ramillete. Posteriormente se cuelgan boca abajo en algún lugar cálido y aireado, pues esta técnica se basa en el secado al aire, de ahí la importancia de la ventilación.

Para colgar los ramilletes, nos podemos servir de alcayatas en sitios altos o bien si disponemos de un tendedero interior, podemos colgarlos allí. En poco tiempo tendremos seco el ramillete. El orégano o el tomillo, se secan perfectamente de esta forma.

Otra técnica para el secado de hierbas aromáticas, es el secado a través del horno. Este sistema consiste en calentar el horno entre los 30 y los 40 grados y añadir o bien los ramilletes o bien las hojas grandes de las plantas. Es conveniente introducirlo sobre la bandeja del horno, que si no tiene, improvisaremos una forrando con papel de aluminio la rejilla del mismo.

Se debe dejar la puerta un poco abierta e ir viendo que lo que hay dentro, vaya cogiendo una textura crujiente. Una vez alcanzado este punto, se dejan dos horas dentro del horno y estarán listas para guardar en tarros herméticos para ser utilizadas en la cocina.

La manzanilla se puede secar cortando en pedazos tanto las flores como los tallos, y se meten en una caja de cartón en un sitio oscuro y sin humedad.

El laurel no necesita una técnica específica, pues se puede secar introduciendo las hojas en tarros de cristal  y se secan con el tiempo.

Más información – Plantas medicinales, beneficios caseros para la salud.


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