Sistemas de riego en el macetohuerto

El riego es una de las cuestiones clave para el éxito de nuestro macetohuerto. En los recipientes, el agua se agota con mayor facilidad que en el suelo, lo cual nos va a obligar a estar más pendientes del riego, pero, como vimos en un anterior post, regar no es sólo echar agua.

Por este motivo, una de las tareas más importantes y donde tenemos que ser más precisos es en el riego, buscando siempre mantener una humedad constante, ajustándola a la época del año y a las hortalizas que estemos cultivando. Existen diferentes sistemas de riego, que pueden ayudarnos en esta tarea.

Podemos regar de forma manual, lo cual será un buen método sobre todo en pequeños huertos (3 o 4 macetas). Lo más adecuado, en este caso, es el uso de la regadera y realizar el riego poco a poco para evitar la formación de grietas en el sustrato. Dirigiremos el agua a las raíces y no a las hojas, que hemos de evitar mojar, hasta que se empape todo el sustrato. No es conveniente regar desde cierta altura, ya que el impacto del agua podría descalzar a la planta y afectar a su sistema radicular.

En un macetohuerto más grande, podemos optar por el riego por goteo, sobretodo si en verano hace mucho calor o recibe el sol directo. Es de gran ayuda la instalación de un sistema de riego por goteo con programador. Este sistema nos va a permitir controlar el caudal de riego y la frecuencia de una forma más exacta, aportando al sustrato el agua que necesita, sin malgastarla y sin provocar excesos de riego. El riego es más frecuente que el manual. Al ser riegos más cortos, la humedad se distribuye mejor. Si se emplea agua corriente, en las zonas de aguas duras con gran cantidad de carbonatos, pueden obstruirse los goteros y necesitará labores de mantenimiento o la instalación de un filtro junto con el regulador de presión. Existen en el mercado kits completos de autoriego que se adaptan muy bien a pequeños huertos urbanos.

También tenemos la opción de las jardineras con autoriego, que disponen de un depósito de agua en la parte baja que mantiene húmedo el sustrato permanentemente. Este sistema puede dar buenos resultados sobre todo en las hortalizas menos exigentes con el agua. Son las llamadas hidromacetas, que permiten una mayor independencia respecto el riego, ya que sólo hay que llenar el depósito de 1 a 3 veces por semana.

Más información – ¿Riegas o echas agua? el riego, cuestiones clave y recomendaciones

Fuente – planetahuerto.es


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