A tener en cuenta para la selección de árboles urbanos

Tipuana tipu

Los árboles urbanos. Aquellos que decoran nuestras calles, pero también nuestros jardines. No siempre se escogen las especies más idóneas, algo que puede ser un error fatal, pues su sistema radicular acaba por levantar la acera, o romper las tuberías. No es un problema de las plantas, sino de aquella persona que optó por poner ese árbol en ese lugar en concreto.

Si se quiere evitar correr riesgos de este tipo, es importante tener en cuenta una serie de cosas que te comentaremos a continuación. Estos consejos son igualmente válidos si se quiere poner el árbol cerca de la casa o de la piscina.

Elegir la especie adecuada

Almez

Para hacer una correcta selección de árboles urbanos es necesario hacer un estudio previo de las especies que queramos poner. Además de escoger las que mejor se adaptan al clima y al tipo de tierra que tenemos, es muy importante tener en cuenta su ritmo de crecimiento, el comportamiento del follaje (si es caduco o perenne), si soporta o no la poda y sobretodo sus necesidades hídricas. Por lo general, las especies que viven cerca de ríos como los sauces o los chopos, o que tienen un crecimiento rápido, suelen tener un sistema radicular ”agresivo”.

Tampoco se recomienda poner árboles con tendencia a tener el tronco grueso, como los Ficus. Quizás el más apropiado sea el Ficus benjamina, ya que es una especie de mediana altura cuyo tronco no suele medir más de 40cm de diámetro, pero se debe de mantener igualmente alejado a una distancia prudencial (de unos cinco metros mínimo) de las tuberías.

Mantenimiento

Melia

Es muy frecuente, tanto en jardinería doméstica como urbana, sobre-podar a los árboles. Se tiende a pensar que, cuanto más se le poda, mejor desarrollo y crecimiento tendrá, pero la realidad es muy distinta. Dominar la técnica de la poda lleva tiempo: nadie aprende el primer día. Para hacerlo bien se necesita, además de tener una buena base (es decir, saber bien la teoría), alguien experimentado que te enseñe. La poda no debe de suponer una ”tortura” para la planta, sino algo que le permita seguir desarrollándose con normalidad.

Todas las plantas, en su hábitat natural, se podan. Los podadores en este caso son: el viento, ramas que caen encima de otras plantas, animales,… Nuestras plantas no pueden beneficiarse de todo ello, y por eso somos nosotros los que nos tenemos que encargar de podarlas. Pero siempre desde el respeto hacia el vegetal. En España se tiende mucho a podar las ramas antes de que las hojas se marchiten y se caigan, quizás para no tener que recogerlas luego. Ésto no se debe hacer. Cada planta tiene su comportamiento, y se ha de podar en el momento oportuno, ni antes ni después. Sólo así podremos tener árboles realmente sanos y bellos.


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