Todo sobre los abonos

Gardenia brighamii

¿Te gustaría saber qué abono es más recomendable para tus plantas  según la época del año en la que te encuentres? ¿Y qué significan las letras NPK y qué tienen que ver con la jardinería? Si tienes éstas y/u otras preguntas relacionadas con el tema de hoy, los abonos, ha llegado la hora de que obtengas tus respuestas, explicadas de forma amena para que se entienda bien.

Y si al final te queda alguna pregunta rondando por la cabeza, formúlala en el apartado de Comentarios.

¿Qué es el abono?

Brachychiton bidwillii

Pero antes de saber cuándo hay que abonar, es importante saber qué es un abono. El abono podría ser sinónimo de comida. Es alimento para las plantas, y de hecho cumple más o menos la misma función: mantener vivo al vegetal para que pueda realizar sus funciones vitales tales como la respiración, crecimiento o la floración.

Podemos encontrar abono en la tierra, ya que las hojas secas cuando caen al suelo, se descomponen y dejan los nutrientes en ella. También es abono el estiércol, y cualquier material orgánico.

Tipos de abono

Petunias

Nuestras plantas, especialmente si están en maceta, necesitan ser abonadas periódicamente. Aunque hayamos usado un sustrato nuevo, los nutrientes que lo componen poco a poco las raíces los van absorbiendo, hasta que llega un momento en que ya no queda nada, y es cuando vemos que la planta ya no crece. El sustrato se ha gastado, se ha vuelto viejo.

Para retrasar esto, el abono es muy importante. En el mercado encontramos de varios tipos:

  • Orgánicos: son aquellos que aportan de todo, de manera natural, pero lentamente. Mejoran la calidad del suelo sin dañar al medioambiente, de hecho, pasa todo lo contrario: que un suelo pobre se puede convertir en suelo fértil gracias a la formación de humus. Ejemplos: estiércol de animales herbívoros, compost, turba, cáscaras de huevo…
  • Líquidos: son los más usados debido a su efectividad. Pero hay que seguir minuciosamente las recomendaciones del fabricante, pues un exceso podría dañar nuestra planta.
  • Correctores de carencias: son aquellos específicos para aportar un tipo de mineral en el caso de que la planta lo necesite, es decir, que si por ejemplo tenemos un arce japonés con clorosis, en este caso le añadiremos hierro para solucionar este problema. Ejemplos son: ácido cítrico, sulfato de hierro.
  • De lenta liberación: son aquellos que son absorbidos por la planta lentamente. Por ejemplo: osmocote.

¿Necesitan abono todas las plantas?

Canna indica

Sí, por supuesto. Pero no todas lo obtienen de la misma manera. Las plantas carnívoras, por ejemplo, al no encontrar suficientes nutrientes en el suelo, evolucionaron hasta el punto de poder digerir los insectos y así absorber los nutrientes de los susodichos. Eso no significa que podamos abonarlas y que puedan prescindir de su ”cacería”, no. Las raíces de las plantas carnívoras no pueden absorber el abono directamente a través de sus raíces, y de hecho podrían morir.

No se deben abonar plantas enfermas o que pudieran estarlo.

Un poco de química

Protea

Bien, explicado qué es el abono y si lo necesitan las plantas, pasemos ahora a hablar sobre química. Pero no te asustes, no seremos muy técnicos. Explicaremos que significa NPK y en qué les afectan a las plantas.

NPK (Nitrógeno, Fósforo y Potasio respectivamente) son elementos de la tabla periódica. Estos tres minerales se consideran primarios para las plantas, es decir, que tanto el defecto como el exceso de cualquiera de ellos podría suponer la muerte del vegetal.

  • Nitrógeno (N): estimula el crecimiento de toda la planta, incluyendo flores y frutos. Su carencia puede provocar debilidad de la planta, clorosis en hojas viejas, frutos más pequeños.
  • Fósforo (P): Ayuda en la fotosíntesis y a distribuir los nutrientes, estimula el crecimiento. Su carencia puede provocar debilidad de la planta, ralentización del crecimiento.
  • Potasio (K): Ayuda en el crecimiento de la planta, y en la transmisión de energía. Su carencia puede provocar un crecimiento lento o nulo, baja resistencia a plagas, caída de hojas.

¿Cuándo hay que abonar, y con qué?

Manzano

En realidad se puede abonar todo el año, pero es más recomendable hacerlo desde primavera a otoño.

Durante la época de crecimiento, es decir, desde que pasa el riesgo de heladas hasta después del verano, son muy aconsejables los abonos líquidos ricos en nitrógeno (para el crecimiento) y, en el caso de que sea una planta que esté en floración, que sea además rico en potasio. Estos abonos harán que tus plantas luzcan fuertes y sanas, y estén mejor preparadas para soportar el frío.

Pero en otoño-invierno, o en caso de que sean plantas hortícolas (incluyendo árboles frutales) abonaremos con abonos de lenta liberación o, mejor aún, con abonos orgánicos.


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Jardinería

Mónica Sánchez

Investigadora de las plantas y de su mundo, en el cual llevo desde el año 2006. El verde tiene un ''no sé qué'' capaz de enseñarnos muchas cosas... Ver perfil ›

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