Trastornos de los Rosales

Si sospechas que tu rosal está teniendo algún tipo de problema y ya descartaste las enfermedades y las plagas, presta atención a los siguientes trastornos que pueden llegar a sufrir los rosales:

  • Heladas: Durante la época de invierno, el viento frío puede llegar a quemar las hojas, y las bajas temperaturas que enfrían el suelo puede llegar a dañar las raíces. Por esta razón debemos tomar ciertas precauciones y mantenernos atentos para proteger nuestro rosal. Para mantener las raíces de nuestras  protegidas podemos acolchar la superficie con una capa de paja. De igual manera para proteger las ramas y el tronco de las flores, podemos cubrirlas con telas viejas o con plásticos con agujeros, de esta manera estaremos bloqueando el aire frio y atrapando el aire caliente para que mantenga protegida a nuestra planta.
  • Granizo: la caída de granizo puede producir, no sólo la caída de las hojas y la debilitación del tallo sino también hongos y bacterias. Por esta razón es importante anticiparnos a una granizada y proteger nuestras plantas con una carpa que las cubra y no dejen pasar el granizo.

  • Viento: El viento frio no es el único que puede perjudicar nuestro rosal, el viento cálido también puede marchitar la planta. Por otro lado si vivimos en un lugar cercano al mar, el viento podría traer consigo partículas salinas que podrían llegar a quemar las hojas. Aunque es casi imposible proteger 100 por ciento nuestra planta, podemos protegerlas con mantas viejas para evitar que se marchiten y se quemen.
  • Ola de calor: Las olas de calor, llegan sobre todo durante la época de verano, sin embargo también pueden aparecer a finales de la primavera. Las olas de calor, de más de 40 grados centígrados, pueden marchitar y deshidratar nuestra planta, por lo que debemos mantenernos atentos para proporcionarle la cantidad necesaria de agua.

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