Tratamiento del picudo rojo

Picudo rojo

El picudo rojo, cuyo nombre científico es Rhynchophorus ferrugineus, es un gorgojo (es decir, una especie de escarabajo) de color rojo que está causando graves estragos en las poblaciones de palmeras tanto de la península ibérica como de los archipiélagos (canario y balear). La gran mayoría de las veces, cuando se descubre que la planta está infectada, suele ser tarde para salvar su vida. Es por ello que es sumamente importante el tratamiento preventivo, pues es una plaga que actúa con mucha rapidez.

Asimismo, te daremos algunos consejos y trucos para evitar, en la medida de lo posible, que tus preciosas palmeras acaben siendo taladas.

Palmeras

Esta foto podría haber sido tomada en cualquier punto de la península y/o de las islas. Lamentablemente, es algo ya muy común. Muchas palmeras, algunas centenarias, han tenido que ser taladas y quemadas debido al picudo rojo. Aunque se podría hacer mucho más de lo que se hace, la realidad es que el tratamiento es caro si se tienen muchas palmeras y, por el momento, no hay nada que sea 100% efectivo.

Además, no toda la población dispone del dinero que se necesita, no sólo para tratarlas, sino también para cortarlas y quemarlas en el caso de que sea demasiado tarde para salvarlas. Y eso agrava aún más el problema, pues los picudos ya adultos que se encuentran en el interior de la palmera afectada, empezarán a reproducirse y de ahí saldrán nuevas larvas que se alimentarán de otras palmeras, repitiendo el ciclo una y otra vez.

Phoenix

El tratamiento deberá de ser de carácter preventivo, aplicando Clorpirifos e Imidacloprid alternativamente, siempre con la dosis que recomienda el fabricante. Si son ejemplares adultos, o se tienen conocimientos sobre fitosanitarios, se puede echar un poco más, pero no en exceso pues podría ser peor el remedio que la enfermedad. ¿Por qué alternativamente? Porque si usamos solamente uno, el picudo rojo puede volverse resistente y el tratamiento no serviría para nada. Deberemos empezar el tratamiento enseguida que pase el invierno, y prolongarlo hasta que termine el otoño.

Uno de los trucos para controlar esta plaga, especialmente si hablamos de ejemplares jóvenes de menos de dos metros de altura, es regar bien con una manguera apuntando al centro de la palmera, en la guía de crecimiento. En los países tropicales, donde llueve a menudo, es muy rara la palmera que tiene algún problema con el picudo, y esto es debido a que las larvas se ahogan y no pueden seguir creciendo.

Otro tratamiento que está dando resultados, sobretodo en jardines muy grandes de más de 200m2, es el de las fitohormonas. Pero para uso doméstico, o en jardines pequeños no se recomienda usarlo, pues son trampas que sí que atraen a los picudos, pero si el insecto se topa con una palmera antes de llegar a la trampa, se irá a la planta.

Tampoco se recomienda podar a las palmeras. Pero si es necesario, se hará en otoño o a finales de invierno cuando pase el riesgo de heladas.


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