Viviendo en la sabana: el Baobab

Baobab

En esta segunda parte de Viviendo en la sabana, conoceremos más en profundidad a uno de los árboles más majestuosos que habita en la sabana africana: el Baobab. Es, también, uno de los más populares y conocidos por los coleccionistas y aficionados a las plantas desérticas como pueden ser los cactus y las crasas.

Su nombre científico es Adansonia digitata, y su característica principal es, por supuesto, su porte. Con un tronco grueso en forma de botella y unas hojas de un color verde precioso, se convierte así en una opción ideal para aquellos que dispongan de un jardín en un clima cálido.

Adansonia digitata

Es endémico del sur del Sáhara, pero debido a que puede vivir desde el nivel del mar hasta unos 1200m de altitud, se le puede encontrar por todo el continente.

Una peculiaridad que tiene el Baobab, así como muchos árboles que tienen que vivir en condiciones climáticas similares es que, en verano pierde las hojas, pero cuando empieza la estación de las lluvias vuelve a brotar. Es una medida que han adoptado para evitar la pérdida masiva de agua que se produciría en la estación más cálida y seca del año, poniendo en peligro la vida del árbol.

Hojas Baobab

Puede crecer hasta una altura de más de veinte metros, y su tronco puede llegar a medir más de 40 metros de grosor. ¡Es impresionante!, ¿no crees? Mucho más que la mayoría de los árboles. Su madera es blanda.

Otro dato curioso es que se han encontrado ejemplares que han vivido hasta 4000 años. Sí, sí, has leído bien: 4000 años.

Flor de Baobab

En cultivo no es una especie exigente. Se le debe tratar como si fuese un cactus, es decir, sustrato drenante, riegos semanales o quincenales (dependiendo de las precipitaciones y la calor de la zona), y abonar cada vez que sea necesario siguiendo las recomendaciones del fabricante de dicho abono.

Lamentablemente, no resiste heladas. Quizás ejemplares adultos y con muchos años de aclimatación podrían llegar a soportar alguna helada muy, muy suave y de muy corta duración, pero es difícil. En jardines cálidos y con las estaciones (de lluvia y de sequía) bien definidas, se puede ver fabuloso.

Más información – Viviendo en la sabana: Acacia tortilis


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