20.000 euros para combatir la procesionaria del pino en municipios rurales de León

  • La Diputación de León destina 20.000 euros a controlar la procesionaria del pino en municipios de menos de 20.000 habitantes.
  • Las ayudas cubren hasta el 90% del coste de las actuaciones, con un máximo de 1.300 euros por ayuntamiento.
  • Se financiarán medidas preventivas, acciones directas de control y campañas de educación ambiental en zonas urbanas.
  • Los trabajos deberán ejecutarse entre el 1 de agosto de 2025 y el 31 de julio de 2026, con solicitudes telemáticas en 20 días hábiles.

Actuaciones contra la procesionaria del pino

La Diputación de León ha activado una línea de ayudas de 20.000 euros para hacer frente a la procesionaria del pino en los municipios de menos de 20.000 habitantes de la provincia. Se trata de una plaga muy extendida en España que preocupa tanto por el impacto en las masas arboladas como por los riesgos que supone para la salud de las personas y de los animales domésticos.

Con esta convocatoria, el área de Transición Ecológica de la Diputación, dirigida por el diputado Javier Salgado, quiere facilitar que los ayuntamientos rurales puedan planificar y ejecutar actuaciones específicas en sus zonas urbanas: parques, jardines, piscinas municipales o paseos arbolados donde la presencia de estas orugas es más conflictiva para los vecinos.

Una ayuda pensada para los pequeños municipios de León

La iniciativa se dirige expresamente a municipios leoneses con menos de 20.000 habitantes, que suelen tener más dificultades presupuestarias para afrontar campañas de control de plagas de este tipo. La intención es apoyar a los consistorios en la puesta en marcha de medidas coordinadas y eficaces, sin que el coste sea un obstáculo insalvable.

Las subvenciones podrán cubrir hasta el 90% del coste total de las actuaciones que se presenten, estableciendo un tope máximo de 1.300 euros por ayuntamiento. Cada consistorio deberá aportar el resto del presupuesto, pero contará con un respaldo económico significativo para sacar adelante los trabajos.

Además, la convocatoria fija un periodo concreto de ejecución para las intervenciones: entre el 1 de agosto de 2025 y el 31 de julio de 2026. Este calendario permite adaptar las actuaciones a los momentos clave del ciclo biológico de la procesionaria, de manera que los tratamientos resulten más efectivos y se pueda planificar con algo de margen.

Ayudas para controlar la procesionaria del pino

Qué es la procesionaria del pino y por qué preocupa tanto

La procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa) está considerada una de las plagas forestales más problemáticas en España y buena parte del sur de Europa. Sus larvas forman los característicos bolsones de seda en las copas de pinos y cedros y, durante el invierno y la primavera, se alimentan de las acículas, provocando una importante defoliación de los árboles y debilitándolos frente a otras enfermedades y factores de estrés.

Más allá del daño ambiental, el principal motivo de alarma es que estas orugas poseen pelos urticantes que pueden generar reacciones alérgicas, irritaciones en la piel, problemas oculares e incluso dificultades respiratorias. Este riesgo aumenta en lugares muy transitados, como parques infantiles, zonas verdes urbanas o áreas recreativas donde juegan niños y pasean mascotas.

Por eso la Diputación de León considera la procesionaria no solo un problema forestal, sino también una cuestión de salud pública en entornos urbanos y periurbanos. El objetivo es reducir su presencia en aquellos espacios donde la interacción con la población es más directa, limitando las molestias y los incidentes asociados.

Medidas preventivas y acciones directas contra la plaga

Las actuaciones que pueden financiarse con esta línea de ayudas cubren un abanico amplio, desde la prevención hasta el control más directo. En primer lugar, se incluyen medidas preventivas orientadas a reducir la población de procesionaria antes de que alcance niveles problemáticos.

Entre estas medidas se encuentra la colocación de cajas anidaderas para favorecer la presencia de aves insectívoras, que actúan como depredadores naturales de la oruga. También se contempla la instalación de trampas de feromonas para capturar a los machos adultos, dificultando la reproducción y, en consecuencia, la formación de nuevos bolsones en los árboles.

La convocatoria también ampara acciones de control directo sobre las orugas y sus nidos. Esto incluye la retirada y destrucción manual de bolsones en las copas de los pinos, una práctica habitual en zonas accesibles que permite reducir rápidamente la presencia de la plaga. Para los ejemplares de difícil acceso, se prevé el uso de cartuchos específicos destinados a romper y eliminar los bolsones de forma segura.

En el ámbito de los tratamientos fitosanitarios, las ayudas permiten el empleo de inhibidores de crecimiento que interfieren en el desarrollo de las larvas, así como de insecticidas microbiológicos, como los formulados con Bacillus thuringiensis, considerados más selectivos y menos agresivos para el entorno. También se recoge, con carácter puntual y bajo condiciones estrictas, el uso de piretroides sintéticos en aquellos casos que lo justifiquen.

Trabajos municipales contra la procesionaria

Educación ambiental, exclusiones y requisitos para solicitar la ayuda

La convocatoria no se limita a los tratamientos sobre el arbolado. También reserva un espacio importante a las campañas de sensibilización y educación ambiental. Los ayuntamientos podrán organizar actividades informativas para explicar a la ciudadanía qué es la procesionaria, cuáles son sus riesgos y qué pautas seguir si se detectan orugas o bolsones en espacios públicos.

Entre estas iniciativas cabe la posibilidad de realizar charlas, talleres o materiales divulgativos dirigidos tanto a la población en general como a colectivos específicos (familias con niños pequeños, propietarios de perros, personal municipal de mantenimiento, etc.). La idea es que la población conozca mejor la plaga y participe en la detección temprana y la prevención, avisando a los servicios municipales cuando observen focos problemáticos.

La Diputación de León ha establecido también una serie de criterios de exclusión para delimitar el alcance de las ayudas. No se financiarán gastos relativos a la tala o eliminación total de árboles, ya que la finalidad de la línea es controlar la plaga, no suprimir el arbolado. Asimismo, quedan fuera de la subvención las actuaciones que se lleven a cabo fuera del ámbito urbano, por lo que las zonas forestales alejadas del casco urbano no entran dentro de esta convocatoria.

En cuanto al procedimiento, los ayuntamientos interesados deberán presentar sus solicitudes de forma exclusivamente telemática, a través del servicio de Desarrollo Rural y Medio Ambiente de la Diputación de León, en el apartado de ayudas y subvenciones. El plazo para tramitar la petición es de 20 días hábiles a contar desde la fecha de publicación oficial de la convocatoria, margen en el que deberán prepararse los proyectos y la documentación necesaria.

Con este paquete de 20.000 euros, la institución provincial pretende impulsar una estrategia coordinada de gestión de la procesionaria del pino en el medio rural leonés, combinando labores preventivas, control directo sobre los focos de la plaga y acciones de información ciudadana. El objetivo final es proteger el arbolado urbano, reducir los riesgos sanitarios para vecinos y mascotas y dotar a los pequeños municipios de herramientas y recursos para afrontar una de las plagas más persistentes en los pinares españoles.

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