Acer opalus

Vista del Acer opalus

Imagen – Flickr/Joan Simon

El Acer opalus es uno de los pocos arces que podemos encontrar en el sur-suroeste de Europa. No crece mucho, aunque sí que es de esos que hay que alejarse un poco de ellos para poder verlos bien, pero como su tronco es más bien delgado se puede cultivar en jardines medianos sin problema, y también en los pequeños si se va podando.

Su mantenimiento no es difícil, ya que resiste heladas, y a diferencia de la gran mayoría de especies de su género, crece bien en suelos calizos, algo que sin duda lo convierte en una planta de lo más interesante.

Origen y características

El Acer opalus es un árbol mediano

Imagen – Wikimedia/Line1

Es un arce nativo de las regiones montañosas del sur y oeste de Europa, llegando a Italia y a España, así como del noroeste de África. Crece hasta alcanzar una altura de hasta 20 metros, con un tronco de unos 60cm-1m metro de diámetro. Las hojas son palmatilobadas, de 7-13cm de largo por 5-16cm de ancho, de color verde brillante excepto en otoño que se vuelven amarillo-anaranjadas antes de caer.

Florece en primavera. Las flores son amarillas y pequeñas, y aparecen poco antes de que lo hagan las hojas. Si son polinizadas, sus frutos, llamados sámaras aladas, serán producidas por la planta.

Variedades

Hay varios, destacando:

  • Acer opalus subsp. opalus: crece en la mitad oriental de la Península Ibérica.
  • Acer opalus subsp. granatense: crece en el norte del Pirineo aragonés, en el norte de la isla de Mallorca, y en el norte de África.

¿Cuáles son sus cuidados?

El Acer opalus es un árbol caducifolio

Imagen – Flickr/Charos Pix

Si quieres tener un ejemplar, te recomendamos proporcionarle los siguientes cuidados:

Ubicación

El Acer opalus es un árbol que ha de estar en el exterior, en semisombra preferentemente. En su hábitat natural sí que puedes verlo a pleno sol, como en según qué puntos de la Sierra de Tramuntana de Mallorca, pero cuando se cultiva se desarrolla mejor si está algo resguardado, al menos de joven.

Tierra

Depende de dónde lo tengas:

  • Jardín: el suelo ha de ser calizo, con buen drenaje.
  • Maceta: usa sustrato de cultivo universal (en venta aquí), o mantillo (en venta aquí), pero siempre que tenga un pH neutro, de 7 u 8.

Riego

Moderado. No resiste la sequía, pero tampoco el encharcamiento. Pero sí que es verdad que no requiere riegos tan frecuentes como otros arces. Aún así, para saber cuándo regar hay que saber primero qué clima tenemos, cuándo suele llover y cuándo no más o menos, si es cálido, seco…

En definitiva, hay que tener una idea de cuáles son las condiciones climatológicas que hay en el lugar donde vivimos, ya que en base a eso sabremos cada cuánto deberemos de regarlo. En caso de duda, es aconsejable comprobar la humedad del sustrato o de la tierra antes de regar, por ejemplo introduciendo un palo delgado de madera o un medidor digital de la humedad.

Para que te hagas una idea, con clima mediterráneo cálido, con heladas muy suaves (hasta -3 o -4ºC y solo si hay alguna ola polar, si no lo normal es que se quede en los -2ºC), y con lluvias que se concentran en primavera y otoño, se suele regar una media de 3 veces por semana en verano, y una media de 1 o 2 por semana el resto del año.

Abonado

Las flores del Acer opalus brotan en primavera

Imagen – Wikimedia/carmona rodriguez.cc

En primavera y verano se debe abonar con abonos orgánicos, como el mantillo, el guano, u otros que decimos en este artículo. Echa una capa de unos 3-5cm de grosor alrededor del tronco, y mézclalo un poco con la superficie de la tierra.

Si lo tienes en maceta, usa abonos líquidos siguiendo las indicaciones especificadas en el envase para que el drenaje siga siendo bueno.

Multiplicación

El Acer opalus se multiplica por semillas en invierno, pues necesita pasar frío antes de germinar. Para ello, lo que se puede hacer es sembrarlas en tupperware con vermiculita previamente humedecida con agua, e introducir estos recipientes en la nevera, en la sección de productos lácteos, embutidos, etc.

Una vez por semana, debes sacarlo y quitarle la tapa para que se renueve el aire, así como para comprobar la humedad de la vermiculita, la cual debe de estar siempre húmeda.

Pasados tres meses, será el momento de sembrarlas en macetas con sustrato de cultivo universal, y colocarlas en el exterior, en semisombra. Así germinarán a lo largo de la primavera.

Poda

Realmente no la necesita, pero si se quiere se pueden quitar las ramas secas, enfermas, débiles o rotas, y recortar aquellas que estén creciendo demasiado a finales de invierno.

Rusticidad

Resiste heladas de hasta los -18ºC.

¿Qué usos se le da?

Vista del Acer opalus

Ornamental

Es una planta muy decorativa, que se planta como ejemplar aislado o en grupos. Es un árbol que, además, da buena sombra al tener una copa densa.

Madera

Al tener tonalidades rosadas, se emplea para hacer trabajos de ebanistería, artesanía y marquetería.

¿Qué te ha parecido el Acer opalus?

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