
El Cerrato Palentino refuerza su apuesta por la micología como motor de desarrollo rural con la presentación de una nueva edición de la Guía de Setas del Cerrato. El grupo de acción local ADRI Cerrato Palentino ha dado a conocer esta publicación renovada, pensada tanto para quienes salen al campo en busca de setas, con información sobre temporada de setas y zonas clave, como para quienes quieren conocer mejor la riqueza natural de la comarca.
Esta guía se convierte en una herramienta práctica y divulgativa que combina información científica accesible, recomendaciones de seguridad y una clara vocación educativa y turística, explicando la relación entre setas y humanos. La obra, centrada en las especies que crecen en el territorio cerrateño, forma parte de una estrategia más amplia que busca consolidar a los hongos como recurso endógeno clave para el futuro del medio rural.
Una guía renovada con más de 70 especies del Cerrato
La nueva edición de la Guía de Setas del Cerrato recopila más de 70 especies de hongos presentes en los principales ecosistemas del Cerrato Palentino: cañadas, riberas, encinares, robledales y pinares. Todas las fotografías que ilustran la obra se han tomado en la propia comarca, lo que facilita que el lector pueda relacionar las imágenes con el entorno que pisa cuando sale al campo y descubrir curiosidades de las setas.
El contenido no se limita a mostrar imágenes llamativas. Cada especie aparece descrita con fichas detalladas, rasgos identificativos y advertencias para distinguir correctamente las setas comestibles de aquellas que pueden resultar tóxicas, remitiendo a servicios de identificación de setas. De esta forma, la guía pretende reducir errores en la recolección y fomentar una práctica más segura entre quienes se inician en la micología.
Uno de los apartados destacados es el capítulo dedicado a la trufa cerrateña, un recurso que goza de especial protagonismo en la comarca. En él se explican las características principales de este hongo, su hábitat y su importancia tanto gastronómica como económica en el Cerrato, siendo una de las setas más caras.
La publicación subraya la diversidad micológica de la zona, donde las especies de setas y trufas sorprenden por la variedad de formas, colores y aromas. Esta riqueza se relaciona con la mezcla de suelos y formaciones vegetales, que favorecen la presencia de hongos de interés tanto culinario como ecológico.
Autores de referencia y vocación educativa
La guía ha sido elaborada por el catedrático y director de la Cátedra de Micología de la Universidad de Valladolid, Juan Andrés Oria de Rueda, y por el especialista Luis Santos del Blanco. Ambos cuentan con una larga trayectoria en el estudio y divulgación de los hongos, algo que se nota en el enfoque didáctico y riguroso del libro.
Oria de Rueda ha destacado en varias ocasiones la calidad de las especies cerrateñas, con la trufa como uno de los estandartes de la comarca. Sus aportaciones permiten que la guía combine el conocimiento científico con explicaciones comprensibles para cualquier persona aficionada a salir al monte en busca de setas y conocer los mejores trucos para recolectarlas.
Desde ADRI Cerrato Palentino se plantea la publicación como un recurso educativo de primer nivel para centros escolares, asociaciones y colectivos locales. El objetivo es que la población conozca mejor el entorno donde vive, aprenda a respetarlo y vea en los hongos algo más que un simple recurso culinario de temporada, aprendiendo cómo conservar setas.
Además de la identificación de especies, el libro insiste en la recolección responsable: recoger solo lo que se va a consumir, no remover innecesariamente el suelo, respetar ejemplares en mal estado o excesivamente pequeños y no dejar residuos en el monte. Pequeños gestos que, sumados, ayudan a conservar los hábitats, incluyendo técnicas como deshidratar setas.
Disponibilidad gratuita y acceso digital
Una de las claves del proyecto es que la Guía de Setas del Cerrato es totalmente gratuita y ofrece consejos para prevenir enfermedades al comer setas. ADRI Cerrato ha optado por un modelo mixto que combina una tirada impresa limitada con el acceso digital a través de internet, de modo que cualquier persona interesada pueda consultarla sin coste.
En formato físico, la guía se distribuirá en bibliotecas, colegios y entidades de la comarca, con una edición en papel de unas 300 copias. Además, se entregará de manera preferente a quienes participen en las próximas salidas micológicas organizadas en los meses de abril y mayo, guiadas por el propio Juan Andrés Oria de Rueda.
Paralelamente, ADRI Cerrato ha habilitado la descarga directa desde su página web (www.cerratopalentino.org) para que pueda consultarse desde móviles y otros dispositivos electrónicos. Esto facilita que los aficionados lleven la guía en el bolsillo mientras recorren el campo, cruzando sobre la marcha la información de las fichas con las especies que encuentran.
Según explica el director de ADRI Cerrato, Miguel Portillo, la idea es que cualquier persona que se acerque al Cerrato pueda descargar el material, llevarlo en su teléfono y utilizarlo como apoyo para clasificar y conocer mejor las setas que aparecen en la comarca.
Proyecto «Micología, Turismo y Sostenibilidad»
La edición de la guía se enmarca en el proyecto de cooperación «Micología, Turismo y Sostenibilidad», en el que participan ADRI Cerrato Palentino y otros seis grupos de acción local de las provincias de Ávila, Burgos, Salamanca y Zamora. Esta iniciativa busca sacar partido al potencial micológico de los territorios rurales implicados.
El planteamiento pasa por considerar los hongos como un recurso endógeno con doble enfoque: por un lado comercial, ligado a la venta, transformación y gastronomía; y por otro recreativo, asociado al turismo de naturaleza, las rutas guiadas y las experiencias micológicas.
Entre los objetivos del proyecto está la diversificación productiva en el medio rural, buscando nuevas vías de ingresos complementarias a las actividades tradicionales. La micología se presenta aquí como una oportunidad para diseñar servicios, productos turísticos y propuestas gastronómicas con identidad propia.
Todo ello se hace bajo el prisma de la sostenibilidad, tratando de mejorar los modelos de aprovechamiento de los hongos para que sean compatibles con la conservación de los ecosistemas y la biodiversidad. La guía juega un papel importante en este punto, al difundir buenas prácticas entre la población local y los visitantes.
Salidas micológicas, jornadas y actividades en los pueblos
Además de la publicación, ADRI Cerrato Palentino ha impulsado un amplio programa de salidas al campo, jornadas micológicas y acciones divulgativas en diferentes municipios de la comarca. Estas actividades sirven de complemento práctico a la guía y acercan la micología a públicos muy diversos.
Se han organizado salidas y talleres en localidades como Torquemada, Villaviudas, Castrillo de Onielo, Baltanás y Astudillo, así como en otros pueblos del entorno cerrateño. En estas citas, las personas asistentes recorren el monte acompañadas de especialistas que les ayudan a identificar especies y a comprender mejor el ecosistema donde crecen.
Las tres primeras salidas organizadas, combinadas con visitas a colegios, reunieron a más de 150 participantes procedentes de distintos municipios de Palencia, Valladolid y León, además de visitantes de otras comunidades como País Vasco y Andalucía. El buen nivel de participación ha animado a planear nuevas salidas para los meses de abril y mayo.
Junto a las rutas micológicas se han celebrado también jornadas gastronómicas y charlas, donde se explica cómo cocinar adecuadamente las setas, cuáles son las especies de mayor interés culinario y qué precauciones deben tomarse antes de consumir hongos recolectados en el campo.
La trufa y el tirón del micoturismo
Dentro del panorama micológico cerrateño, la trufa negra (Tuber melanosporum) ocupa un lugar especial. La comarca acoge plantaciones y montes donde prospera este hongo, que se ha convertido en uno de los principales reclamos gastronómicos y turísticos del territorio.
La alcaldesa de Baltanás y presidenta de ADRI Cerrato, María José de la Fuente, ha subrayado la implicación de los establecimientos hosteleros de la zona en la puesta en valor de este recurso. Con motivo de la Feria de la Trufa que se celebra en Baltanás, varios bares y restaurantes preparan tapas especiales con setas y trufa, desde tostas con trufa negra hasta tortillas, risotos o elaboraciones más creativas.
Al mismo tiempo, la feria reúne a expositores dedicados a la investigación, el cultivo, la comercialización y la cocina vinculados a la trufa. El evento se ha consolidado como un foro de referencia para impulsar el cultivo de la trufa negra y reforzar la marca de garantía «Trufa de Palencia».
Desde el ámbito técnico se insiste, no obstante, en que el aprovechamiento más valioso, al menos por ahora, pasa por el micoturismo y la gastronomía antes que por una explotación industrial masiva. Oria de Rueda apunta que el principal flujo de recolectores procede hoy en día de la propia comarca y de la provincia, y que tiene sentido seguir apostando por un modelo basado en la calidad, la divulgación y la experiencia turística.
Un territorio con bosques mediterráneos y gran diversidad
El Cerrato Palentino cuenta con notables extensiones de bosques mediterráneos que figuran como Lugares de Importancia Comunitaria (LIC) dentro de la Red Natura 2000. En la zona sur destacan municipios como Antigüedad, Baltanás, Cevico Navero, Alba de Cerrato, Vertavillo y Hontoria, mientras que hacia el norte se sitúan Astudillo, Villamediana, Valdeolmillos, Cordovilla la Real, Quintana del Puente, Palenzuela y Valbuena de Pisuerga.
Estos entornos forestales presentan diferencias de suelo y vegetación que influyen directamente en las especies de hongos que aparecen, como se aprecia en diferencias entre lepiota y macrolepiota. En el área de Cevico Navero y Antigüedad, por ejemplo, abundan gayubas y estepas sobre suelos de carácter ácido pese a la presencia de cal, lo que favorece ciertos tipos de setas.
En cambio, en los alrededores de Cordovilla la Real predominan los suelos arenosos, que generan otras condiciones para el desarrollo de hongos. Más al norte, en los montes próximos a Astudillo, la pluviometría es algo mayor y comienzan a aparecer especies más típicas del norte de la provincia de Palencia.
La guía recoge y ordena esta variedad de ambientes y hábitats, mostrando cómo la micología del Cerrato está estrechamente ligada a la geología, el clima y la vegetación de cada zona. Así, el lector puede entender por qué determinadas setas se repiten en encinares o robledales, mientras que otras se localizan en riberas o pastizales.
Continuidad de un trabajo iniciado en 2007
La nueva Guía de Setas del Cerrato no parte de cero. Se trata de la continuación de un proyecto editorial impulsado por ADRI Cerrato Palentino, que ya publicó ediciones anteriores en 2007 y 2011. Aquellas primeras guías tuvieron una acogida muy positiva y pusieron las bases del trabajo actual.
Con esta reedición actualizada, el grupo de acción local busca actualizar contenidos, mejorar materiales gráficos y adaptar el formato a los nuevos hábitos de consulta, especialmente en dispositivos móviles. Al mismo tiempo, se refuerza la idea de que la micología es un recurso a cuidar y a aprovechar de forma responsable.
Durante la presentación de la guía, celebrada en el Palacio Provincial de la Diputación de Palencia, los responsables del proyecto incidieron en la relevancia de divulgar el valor de las especies locales y en la necesidad de que la población se implique en su conservación.
Desde ADRI Cerrato se considera que iniciativas como esta contribuyen a promocionar el territorio, conservar la biodiversidad y abrir la puerta a nuevas oportunidades ligadas al turismo de naturaleza, la gastronomía y la economía local.
La nueva Guía de Setas del Cerrato y el conjunto de actividades que la acompañan reflejan la apuesta del Cerrato Palentino por convertir su patrimonio micológico, natural y cultural en un eje de desarrollo sostenible. Con una publicación accesible, rutas guiadas, jornadas y la implicación de vecinos, colegios y hostelería, la comarca refuerza su identidad en torno a los hongos y la trufa, al tiempo que genera oportunidades para un micoturismo respetuoso con el entorno.
