Alcobendas ha activado un ambicioso refuerzo de su infraestructura verde con la llegada de 5.288 plantas autóctonas. La entrega, coordinada por el Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (IMIDRA), supone el arranque visible de una reforestación planificada que prioriza especies nativas y zonas con alto potencial ecológico.
El municipio será receptor de más de 24.000 ejemplares en los próximos tres años; los primeros se están implantando en el Monte de Valdelatas y se extenderán a parques urbanos, centros educativos y nuevos espacios naturales, como el Parque Forestal Princesa Leonor y las áreas verdes del desarrollo de Los Carriles-Valgrande, con el objetivo de incrementar la biodiversidad y la resiliencia frente al clima.
Un impulso verde para Alcobendas y la región
La actuación forma parte de un convenio entre el IMIDRA y la Federación de Municipios de Madrid (FMM), que contempla la distribución de 25.000 plantas en su primera fase. Un total de 35 municipios se ha adherido ya a la iniciativa, de los cuales 19 han formalizado su solicitud para iniciar las plantaciones con material vegetal adaptado a su entorno.
El arranque en Alcobendas contó con la presencia de representantes institucionales y técnicos que escenificaron la primera plantación en Valdelatas. Entre las autoridades acudieron la alcaldesa Rocío García Alcántara; el consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo; la presidenta de la FMM, Judith Piquet; el concejal de Medio Ambiente, Jesús Montero; y el subdirector general de Investigación y Desarrollo Rural del IMIDRA, Pedro Castaño.
Para el despliegue operativo, el Ayuntamiento ha previsto distribuir los ejemplares por distintas zonas verdes con apoyo de empresas especializadas como SEROMAL, El Ejidillo, Licuas y Sorigué. Esta logística permitirá escalonar las plantaciones y asegurar que cada área reciba las especies más adecuadas según su suelo y orientación.
El lote entregado incluye matorral y arbustiva mediterránea como madroño, jaras, retamas, cantueso, romero, tomillo, guillomo, aladierno y endrino. Se trata de flora nativa seleccionada por su adaptación climática y su utilidad ecológica, contemplando además criterios de manejo del combustible vegetal para mejorar la resistencia del entorno frente a incendios.
Las plantas proceden del Banco de Germoplasma de Flora Silvestre de la Isla Forestal de Madrid (BIFORMAD), con producción anual cercana a las 100.000 unidades en los viveros del IMIDRA de Arganda del Rey y El Escorial. Allí se emplea recolección controlada de semillas y técnicas de conservación para asegurar la calidad genética y la viabilidad de variedades autóctonas y amenazadas.
Dónde se plantará y cómo se hará el seguimiento
Además del Monte de Valdelatas, la reforestación alcanzará parques urbanos, patios y entornos escolares, así como el futuro Parque Forestal Princesa Leonor y los nuevos desarrollos de Los Carriles-Valgrande. Esta distribución busca crear corredores verdes y reforzar la conectividad ecológica, integrando la vegetación nativa en espacios de uso cotidiano.
El propio IMIDRA asumirá el seguimiento y la evaluación de las plantaciones para verificar el arraigo, el desarrollo vegetativo y la respuesta de cada especie al medio. Estos datos permitirán ajustar reposiciones y orientar estudios posteriores sobre restauración ecológica y gestión de biodiversidad a escala municipal y regional.
Desde el punto de vista ambiental, la incorporación de arbustos y matorral nativo actúa como sumidero de carbono, mejora el suelo, favorece la fauna auxiliar y aporta sombra y confort térmico en áreas urbanas. Con ello se refuerza la infraestructura verde y se avanza en la adaptación al cambio climático con criterios técnicos y de bajo mantenimiento.
La coordinación entre Comunidad de Madrid, FMM y ayuntamientos permite alinear conservación de especies de interés, educación ambiental y mejora del paisaje urbano. El proyecto, además, sirve como referencia para otras ciudades europeas que buscan integrar flora autóctona en su planificación urbana con resultados medibles.
Con la primera entrega de 5.288 plantas y la perspectiva de superar 24.000 ejemplares en tres años, Alcobendas da un paso decidido para naturalizar sus barrios, consolidar Valdelatas y crear nuevos pulmones verdes como Princesa Leonor y Los Carriles-Valgrande, bajo una hoja de ruta científica, coordinada y con vocación de permanencia.

