
La alarma por el estado de varios árboles centenarios vuelve a encenderse en España. El foco principal está en Churra (Murcia), donde una alineación histórica de pinos ha sufrido un desplome sin precedentes, pero no es el único aviso: en ciudades y pueblos afloran denuncias por daños o pérdidas que afectan a ejemplares con siglos de vida.
La preocupación no es solo sentimental o estética. Hablamos de patrimonio natural con protección legal, de referentes del paisaje y de testigos vivos de la historia local. Organizaciones conservacionistas reclaman medidas urgentes y, cuando no llegan, anuncian que acudirán a los tribunales para depurar responsabilidades.
Murcia: los pinos centenarios de Churra, contra las cuerdas
La Asociación para la Conservación del Patrimonio de la Huerta de Murcia (Huermur) ha comunicado que de los 26 pinos centenarios censados en 2001 en la huerta de Churra solo quedan ocho en pie, y uno de ellos se encuentra en una situación muy delicada. Se trata de árboles de gran porte que, durante generaciones, han servido de hitos paisajísticos y memoria viva de la zona.
Estos ejemplares están amparados por el Plan General de Ordenación Urbana de Murcia (PGOU) y por la Ley 14/2016 de Patrimonio Arbóreo Monumental de la Región de Murcia, que obligan a las administraciones a velar por su conservación. A juicio de Huermur, la falta de actuación efectiva ha permitido un deterioro que califican de inaceptable.
Estas condiciones han acelerado su deterioro, en parte por la ola de calor actual y la desecación del entorno. Durante una inspección reciente, describieron el paraje como “horrible y dantesco”, resaltando la gravedad del momento para estos pinos centenarios.
En sus comunicaciones públicas, Huermur señala al Ayuntamiento de Murcia y a la Comunidad Autónoma por presuntos incumplimientos en sus deberes de protección, aunque resaltan que serán los jueces quienes determinen si hay responsabilidades penales o administrativas.

Exigencias sobre el terreno y posible vía judicial
La asociación solicita un riego de socorro inmediato para los ejemplares que permanecen en pie, especialmente durante episodios de calor extremo, y el desentubado de la acequia de Churra la Nueva, cuya canalización, según la entidad, contribuye a la desecación de la zona.
Huermur ha anunciado que llevará el asunto a los tribunales por posibles delitos contra el medio ambiente, contemplados en el Código Penal (artículos 325 y siguientes). La actuación inmediata que reclaman busca prevenir nuevas pérdidas y proteger estos ejemplares.
- Recomendaciones para la protección de árboles centenarios: entender las mejores prácticas y técnicas para su conservación en entornos urbanos y rurales.
Otros avisos recientes sobre árboles centenarios
En Ceuta, la asociación DAUBMA ha denunciado que en las obras junto al Instituto Siete Colinas se retiró tierra y se cortaron raíces de dos ficus centenarios, posteriormente selladas con hormigón. Esto supone una amenaza directa a la supervivencia de los árboles y un aumento del riesgo para la comunidad escolar.
Este colectivo exige la suspensión inmediata de cualquier obra que afecte a raíces estructurales, la revisión de proyectos y la incorporación de arboristas certificados en la planificación, además de solicitar una auditoría del uso de fondos y una evaluación urgente del riesgo en entornos educativos.
En El Bierzo (León), un incendio en Paradiña dejó imágenes impactantes de castaños monumentales en llamas. Las autoridades activaron un nivel de alarma alto ante el peligro para las personas y el patrimonio forestal, demostrando cómo eventos extremos pueden destruir en días lo que tomó siglos en crecer.
En Galicia, la parroquia de Entenza (Salceda de Caselas) perdió uno de sus alcornoques históricos, probablemente por un fuerte temporal. El árbol, con unos 7 metros de perímetro y 14 metros de altura, tenía al menos cuatro siglos de vida y formaba parte del conjunto de la capilla de la Ascensión, que planeaba su inclusión en el catálogo de Árbores Senlleiras.
Lo que nos enseñan los árboles centenarios
Estos gigantes vegetales son archivos vivos que guardan en su madera evidencias de sequías, incendios o cambios climáticos. La dendrocronología permite analizar sus anillos para reconstruir episodios ambientales de siglos, siendo una herramienta valiosa para orientar la gestión territorial.
Su valor también es cultural y simbólico. En España, ejemplos icónicos como el Drago de Icod, la Sabina de El Hierro, la Encina La Terrona, el Castaño de Coiros o los tejos del Pirineo conectan pasado y presente y enriquecen la identidad local.
La protección adecuada requiere catálogos de árboles singulares, rutas de divulgación, custodia ciudadana y la incorporación de criterios técnicos en urbanismo y obras públicas. Cada intervención debe priorizar la conservación y la seguridad, valorando siempre lo que estos árboles aportan a nuestro paisaje y cultura.
Las señales procedentes de Murcia, Ceuta, El Bierzo y Galicia muestran que los árboles centenarios son vulnerables ante el abandono, las obras mal planificadas y los eventos climáticos extremos, por lo que necesitan cuidado técnico, compromiso institucional y vigilancia social para que sigan siendo parte de nuestra vida durante muchas generaciones.
