Alocasia cucullata: cuidados

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Si te gustan las plantas de la familia Alocasia, seguro que conocerás la Alocasia cucullata. Sus cuidados no difieren demasiado de los de sus «hermanas», aunque tiene algunas peculiaridades que hay que vigilar.

¿Quieres saber cuáles son los cuidados de la Alocasia cucullata? Entonces presta atención porque te los revelamos a continuación.

Cómo es la Alocasia cucullata

Plantas de alocasia cucullata

Fuente: Groupon

También llamada Oreja de elefante u oreja de Buda, esta planta se caracteriza por tener unas hojas muy grandes y de un color verde fuerte. Cuando echa varias, casi podemos pensar estar en una selva tropical. Estas hojas son pecioladas y sus nervios están remarcados sobre ellas. Para que te hagas una idea, llegan a medir unos 30 centímetros cada una de ellas.

Puede alcanzar fácilmente los 4 metros de altura, aunque solo en su hábitat natural; en una maceta apenas si superará los 50 centímetros, un metro como máximo.

Es originaria de las zonas tropicales, sobre todo Borneo, este de Australia o el sureste de Asia.

Alocasia cucullata: cuidados imprescindibles

Qué cuidados necesitan las alocasias cucullata en maceta

Si quieres tener una Alocasia cucullata en tu casa, debes saber que es muy fácil de tenerla, aunque puede costarte un poco encontrarla en las tiendas. No es una planta demasiado cara y lo cierto es que es muy resistente, aunque a veces necesita algunos cuidados específicos para conseguir estar sana.

Y eso es lo que te vamos a explicar a continuación, cuáles son los cuidados de la Alocasia cucullata.

Ubicación e iluminación

Vamos a empezar diciéndote que a la Alocasia cucullata le encanta la luz. Pero no es bueno que los rayos del sol se le acerquen porque eso lo único que hará será quemarle las hojas.

Por eso nuestra recomendación es que la pongas en un lugar luminoso o semi luminoso, porque también tolera esta ubicación.

En cuanto a si es mejor dentro o fuera de casa, por las temperaturas que precisa (que te las comentamos a continuación) es mejor tenerla dentro. Eso sí, en verano podrías sacarla siempre que no haya una temperatura demasiado alta.

Temperatura

Como te hemos dicho antes, uno de los cuidados más importantes a tener en cuenta es la temperatura que tendrá la planta. En este caso, su ideal es estar entre los 18 y los 22 grados.

Si es más baja, puede sufrir. De hecho, cuando las temperaturas bajan de 10 grados la Alocasia cucullata puede enfermarse fácilmente.

Por eso, en invierno es impensable dejar fuera de casa, ha de estar dentro y en una habitación donde haya una temperatura constante.

Tierra

En el caso del sustrato a utilizar por la planta, debes saber que no es demasiado exigente con respecto a esto. En general, si usas un sustrato universal y le aportas abono estará perfecta

Lo que sí te aconsejamos es que, ese sustrato universal lo mezcles con algún drenaje porque, si bien la planta requiere que la riegues, no le gusta tener empapadas las raíces y es mejor para que también respiren.

hojas de la alocasia cucullata

Riego y humedad

Te vamos a hablar de dos cuidados importantísimos de la Alocasia cucullata. Como buena planta tropical que es, necesita riego pero, mucho más, humedad.

En cuanto al riego, es importante que controles que nunca se quede con un sustrato demasiado seco. Aquí es más importante regarla frecuentemente que hacerlo con mucha o poca cantidad. En otras palabras, es mejor regar con poca cantidad pero varias veces a la semana, que regar mucho y pocas veces. Si haces eso, lo más seguro es que acabes perdiéndola.

A pesar de que la planta parece complicada, no lo es. Si te pasas con el riego lo verás porque uno de sus mecanismos es excretar el agua sobrante (por ejemplo, sudando agua). Si eso ocurre, no la riegues tan abundantemente o cada poco tiempo.

Lo bueno es que no es una planta a la que la afecte la pudrición de raíces.

Ahora bien, vamos con la humedad. Y aquí sí que tenemos que decir que necesita mucha humedad. Hasta el punto de tener un humidificador para ponérselo a la planta. Otra opción es colocarla encima de una bandeja con agua y guijarros para que cuando se evapora el agua esta se nutre de esa humedad. En verano agradece mucho que le rocíes las hojas, pero sin pasarte.

Abonado

Desde que empieza la primavera y hasta casi final del verano, el ciclo de crecimiento de la Alocasia cucullata está activo, con lo que conviene abonarla con un abono líquido echado en el agua de riego al menos cada 15-30 días (dependerá de lo grande que esté).

Si la tienes fuera de casa, es mejor echarle el riego con el abono a primera de la mañana o a última de la tarde porque así te aseguras de que no esté demasiado “activa” en las horas de más calor, sobre todo porque el agua se calentaría e incluso podría hacer de efecto espejo dañando a la planta.

Trasplante

La planta necesita ser trasplantada cada dos años, antes si ves que las raíces han salido de la maceta.

No conviene ponerla en una maceta demasiado grande, sino que es mejor una un poquito más grande. Esta Alocasia se adapta bien al tamaño de maceta que le pongas por lo que crecerá lo que tú quieras que crezca.

Poda

Uno de los problemas que te puedes encontrar con la Alocasia cucullata es que crezca mucho. Si no tienes espacio, se convierte en un problema, así que la poda es algo imprescindible.

Puedes podar 1-2 enredaderas de la planta con mucho cuidado. Las hojas amarillas, muertas, etc. también puedes quitarlas ya que afean tu planta.

Plagas y enfermedades

En este aspecto, sí puede tener problemas con algunas enfermedades o plagas. Las más habituales son la xanthomonas, una enfermedad que crea manchas negras o marrones oscuras en las hojas, daños por el sol (si se quema) y plagas como pulgones, ácaros, cochinillas o escamas.

Multiplicación

Como casi todas las plantas, la Alocasia cucullata se puede reproducir. Para ello, hay una forma «sencilla». Se trata de coger los hijuelos de los tubérculos. ¿Y dónde están estos? Dentro de la maceta.

Normalmente, cuando trasplantes la planta, es posible que te encuentres con hijuelos, que son pequeñas plantitas que se pueden separar de la planta madre y colocarlas en un semillero para que crezcan independientes. Si las cuidas bien y les proporcionas todos los cuidados que necesitan, en no mucho tiempo empezarán a crecer y podrías tener nuevas plantas.

¿Te han quedado ahora claros los cuidados de la Alocasia cucullata?


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