Alocasia portodora o alocasia gigante, un cruce muy exitoso

El origen de la alocasia portodora

Crear híbridos a través del cruce de diferentes especies de plantas es algo bastante habitual, pero pocas veces esa mezcla da lugar a un resultado tan espectacular como la alocasia portodora, también conocida como alocasia gigante.

Esta variedad surgió al cruzar la alocasia odora y la alocasia portei, y se distingue por ser una variedad de gran tamaño, que aúna la belleza de sus “padres”. Vamos a conocerla un poco más y a saber qué cuidados necesita.

El origen de la alocasia portodora

El origen de la alocasia portodora

Como decíamos, esta variedad es el resultado de combinar características genéticas de la alocasia odora y la alocasia portei. De ellas podemos destacar lo siguiente:

  • Alocasia odora. Es una especie nativa de Asia tropical, y se caracteriza por sus grandes hojas con forma de flecha, que pueden llegar a alcanzar hasta un metro de longitud. Además de por su tamaño, llaman la atención por su bonito color verde oscuro con un toque brillante.
  • Alocasia portei. Esta especie es nativa de las áreas tropicales del sudeste asiático. La identificamos por sus grandes hojas de color verde oscuro con venas blancas o plateadas.

Ambas variedades son muy apreciadas por su atractivo ornamental, y la alocasia portodora recoge las mejores características de ambas. Es una planta híbrida con unas grandes y llamativas hojas, que tiene una apariencia tropical muy distintiva.

Características físicas de la alocasia portodora

las características físicas de la alocasia portodora

Con la cantidad de alocasias diferentes que existen, ¿cómo podemos saber si estamos ante una portodora? Presta atención a estos rasgos para poder identificarla:

Hojas

Las hojas son el rasgo más distintivo de esta variedad. Son muy grandes, con tamaños que suelen oscilar entre los 60 centímetros y el metro de longitud, aunque algunos ejemplares pueden llegar a tener hojas todavía más grandes. Esto hace que la planta tenga una presencia imponente y majestuosa, y también contribuye a su sobrenombre de alocasia gigante.

Tienen forma de flecha o de corazón, con los márgenes ondulados y las puntas afiladas, lo que les confiere un aspecto exótico y tropical. Con una textura suave y brillante.

El color puede variar en función de la variedad y de las condiciones de cultivo, pero lo habitual es que sean de un tono verde oscuro intenso en el haz y algo más claro en el envés. Las venas de las hojas en blanco plateado o crema aportan un interesante efecto variegado.

Tallos

Los tallos de esta especie son largos, delgados y erectos, y surgen directamente desde el rizoma subterráneo. A pesar de su aspecto, son lo suficientemente fuertes como para aportar soporte a las hojas.

Su color es verde oscuro, muy similar al de las hojas, por lo que esta es una planta con una apariencia muy cohesiva. No obstante, algunas variedades tienen tallos algo más claros, o con algunos matices de color diferente.

Por lo que respecta a su tamaño, depende de la edad y la salud de la planta. Podemos encontrar tallos de unos pocos centímetros y otros que superan el metro de altura. Lo que todos ellos tienen en común es que han evolucionado para ser más resistentes y flexibles, de modo que la planta puede mantener siempre una apariencia erguida y majestuosa.

Cuidados de la alocasia portodora

Cuidados de la alocasia portodora

Las alocasias son plantas bastante resistentes y adaptables, pero requieren de unas condiciones de cuidado muy concretas para poder desplegar toda su belleza.

Luz

Lo mejor es ubicar la maceta en un lugar en el que la planta pueda recibir varias horas de luz al día, pero siempre filtrada. Como ocurre con otras variedades de hojas grandes, estas son especialmente sensibles al calor, y se pueden quemar si reciben mucho sol de manera directa.

Temperatura

Como planta tropical que es, es importante tenerla en un ambiente cálido, con temperaturas entre los 18º y los 25º C durante el día. Por la noche, es mejor que la planta no quede expuesta a temperaturas por debajo de los 15º C, porque podría verse afectada por el frío.

Precisamente por ello, no es recomendable plantarla en lugares con climas fríos en el exterior, ya que es posible que no sobreviva al invierno.

Humedad ambiental

La humedad es imprescindible para el buen desarrollo de la alocasia portodora. Una buena forma de aportársela es rociar regularmente las hojas con un poco de agua, para ayudar a que se mantengan hidratadas.

Para que no se te olvide, puedes hacerlo a la vez que riegas. Así tu planta tendrá el agua y la humedad necesarias.

Condiciones de riego

Es bueno que el sustrato esté ligeramente húmedo, pero no empapado del todo. Cuando veas que la capa superior de la tierra ya está seca, es momento de volver a regar, pero siempre con precaución, para no causar un problema de encharcamiento en las raíces.

Sustrato

A ser posible, utiliza un sustrato para plantas de interior, que suele contener turba, perlita y musgo. Es un sustrato bien drenado y rico en materia orgánica que va perfecto para esta variedad.

Además, asegúrate de que la maceta tiene orificios de drenaje para evacuar el agua que sobra tras el riego. Si el sustrato es de calidad y bien drenado, no tardará mucho en expulsar toda el agua sobrante.

Fertilización

Esta planta es tan exuberante que puedes caer en la tentación de excederte con el fertilizante para que crezca todavía más, pero esto es un error. Porque mucho fertilizante puede causar un daño irreversible en las raíces si se queda acumulado en el sustrato.

Fertiliza cada cuatro o seis semanas en los meses de primavera y verano. Diluye el fertilizante líquido a la mitad de la concentración recomendada, y obtendrás buenos resultados sin riesgo para tu planta.

Poda de la alocasia portodora

Puedes retirar las hojas muertas y dañadas siempre que lo veas necesario. También puedes podar algunos tallos y hojas si crees que tu planta se está volviendo demasiado invasiva, la única precaución a tener en cuenta es utilizar siempre herramientas de jardinería limpias y bien desinfectadas.

Replantación y reproducción

Es recomendable cambiar la planta a una maceta ligeramente más grande cada dos o tres años. Puedes aprovechar esta operación para dividir los rizomas y obtener nuevos ejemplares de esta variedad. Lo único que tienes que hacer es plantarlos directamente en una maceta adecuada a su tamaño, y usar sustrato de calidad.

¿Qué te parece la alocasia portodora, conocías esta variedad? ¿Tienes ya alguna alocasia en casa?


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