En el corazón del conjunto arquitectónico de las Juntas Generales de Bizkaia, en la villa de Gernika-Lumo, perteneciente a la comarca de Busturialdea y enclavada en la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, se encuentra el Árbol de Guernica, uno de los símbolos más universales y reconocidos del País Vasco.
Origen y significado del Árbol de Guernica
El Árbol de Guernica trasciende su naturaleza botánica para convertirse en un símbolo de la libertad y los derechos históricos del pueblo vasco. Desde tiempos antiguos, bajo la sombra de este roble se celebraban las ceremonias civiles más importantes, y en la actualidad sigue siendo centro de actos de gran relevancia política, como la toma de posesión y juramento del lehendakari (presidente del Gobierno Vasco) y del Diputado General de Bizkaia. Juramentos solemnes también fueron realizados por los Señores y Reyes de Castilla que, antes de acceder a su cargo, se comprometían a respetar las libertades y fueros vascos (antiguas leyes tradicionales propias).
A lo largo de los siglos, el símbolo del Árbol se ha consolidado, no solo como emblema de Bizkaia, sino de todo el pueblo vasco. Simboliza la defensa de las libertades tradicionales, la democracia y el autogobierno, proyectando estos valores tanto local como internacionalmente.
Historia y evolución: de los fueros a la memoria colectiva
El origen documentado del Árbol de Guernica se remonta al siglo XIV, cuando ya era el lugar elegido para la celebración de las Juntas Generales, asambleas donde los representantes de los diferentes territorios de Bizkaia debatían y decidían sobre los asuntos comunes. Esta costumbre supuso un precedente del parlamentarismo y la democracia, haciendo del Árbol de Guernica un testigo incomparable de la evolución del autogobierno vasco.
Bajo la copa de este roble, personajes históricos como Fernando II o Isabel I juraron respetar los fueros de Bizkaia, y progresivamente, el ritual fue emulado por monarcas y mandatarios contemporáneos. El árbol y la propia Casa de Juntas representan, así, el lugar donde se constituían las libertades vascas y donde se forjaba el pacto entre el pueblo y sus gobernantes.
El escudo de Bizkaia y el de la Comunidad Autónoma Vasca exhiben la imagen del árbol, reforzando su papel como referente de identidad.
Distintas generaciones del Árbol de Guernica
El árbol que actualmente preside la Casa de Juntas no es el original; a lo largo de los siglos, han existido varios «árboles de Guernica», todos descendientes por retoño del primero.
- Árbol Padre: el más antiguo documentado, plantado en el siglo XIV y testigo de los primeros juramentos forales.
- Árbol Viejo: plantado en el siglo XVIII, su tronco aún puede contemplarse junto al recinto de la Casa de Juntas.
- Árbol Hijo: nace a mediados del siglo XIX y es testigo de los principales acontecimientos del siglo XX, incluyendo la Guerra Civil y el bombardeo de Guernica.
- Sucesores recientes: en décadas recientes, sucesivos retoños han reemplazado a los anteriores por motivos de salud. El árbol actual es descendiente directo y se asegura su pervivencia a través de la cuidadosa selección y plantado de bellotas procedentes de la misma estirpe.
La tradición de plantar nuevos retoños garantiza la continuidad simbólica de este elemento histórico y cultural único.
El Árbol como símbolo de resistencia y paz
Durante la Guerra Civil Española, el municipio de Guernica sufrió uno de los bombardeos más atroces contra población civil, hecho que inspiró la célebre obra «Guernica» de Pablo Picasso. Aunque la mayor parte de la villa fue devastada, la Casa de Juntas y el Árbol de Guernica sobrevivieron casi intactos, reforzando aún más el simbolismo de resistencia, esperanza y unidad del pueblo vasco. El Árbol se convirtió en un icono internacional de paz y memoria histórica.
El himno «Gernikako Arbola» compuesto por José María Iparraguirre, engrandeció aún más el valor simbólico del árbol, convirtiéndolo en un auténtico himno para todos los vascos que defienden sus derechos y libertades.
Retoños del Árbol de Guernica en el mundo
Los retoños del Árbol de Guernica han sido enviados a numerosos países como Argentina, México, Estados Unidos, Australia, Japón o Uruguay, entre otros. Estos retoños son un gesto de hermanamiento y símbolo de la universalidad de los valores de libertad y democracia. La Casa de Juntas ha documentado cientos de estos retoños vivos a lo largo del planeta, y únicamente instituciones o entidades públicas pueden recibir este honor.
La Casa de Juntas y el itinerario de la memoria
El conjunto de la Casa de Juntas de Guernica es un lugar histórico donde se celebran los actos institucionales más relevantes y ceremonias oficiales, incluido el juramento del lehendakari. Actualmente este espacio se ha convertido en centro de referencia para la memoria, la cultura y la paz en el País Vasco, reforzado tras la concesión de premios internacionales por su labor en la reconciliación y la difusión de la cultura de la paz.
Guernica ofrece además un itinerario de la memoria que incluye la visita alMuseo de la Paz, refugios antiaéreos y el mural cerámico del «Guernica» de Picasso, contribuyendo a preservar la memoria colectiva y educativa sobre los trágicos acontecimientos vividos y la vigencia de los valores de paz.
A lo largo de los siglos, el Árbol de Guernica ha desempeñado un papel fundamental como eje vertebrador de la historia social y política vasca. Testigo de juramentos, pactos, tragedias y celebraciones, su imagen sigue vigente en escudos, himnos y memoria viva en cada generación. Es mucho más que un roble: es el reflejo del arraigo, la dignidad y la férrea voluntad de un pueblo por mantener sus tradiciones, el respeto mutuo y la esperanza en un futuro guiado por la paz y la convivencia.