
Las obras de conexión de la Autopista La Plata-Buenos Aires con el Camino Centenario en City Bell siguen su curso y, junto a ellas, se ha puesto en marcha un ambicioso plan de restitución del arbolado. La iniciativa, impulsada por la empresa estatal AUBASA, busca compensar el impacto ambiental de la infraestructura vial y, de paso, mejorar la calidad del entorno urbano en el norte del partido de La Plata.
El proyecto vial, que contempla 2,1 kilómetros de nuevo trazado con doble sentido de circulación, incluye la construcción de pasos sobre las vías del Ferrocarril Roca y los arroyos Martín y Carnaval, además de un terraplén para optimizar la conectividad. En paralelo, se ha diseñado un plan de reforestación que supera las exigencias iniciales y apuesta por especies autóctonas.
Intervención del arbolado y criterios ambientales
Para poder ejecutar las obras sobre el Camino Centenario, ha sido necesario retirar parte del arbolado situado en la zona de trabajo. Según ha informado AUBASA, los ejemplares eliminados son principalmente especies exóticas e invasoras, como la acacia negra (Gleditsia triacanthos) y distintas variedades de eucalipto, que no aportan un valor ecológico significativo al ecosistema local. La selección se ha realizado priorizando la conservación de las especies nativas y minimizando el impacto ambiental, siempre dentro de lo establecido por la normativa vigente.
Más reposición y apuesta por especies nativas
El Plan de Restitución Ambiental diseñado por AUBASA ha ido un paso más allá de lo previsto inicialmente. La tasa de reposición se ha incrementado de tres a cinco ejemplares de especies autóctonas por cada árbol retirado, lo que supone un refuerzo considerable de la reposición de arbolado. En total, se plantarán 286 ejemplares entre árboles y arbustos, distribuidos en 130 árboles y 156 arbustos. Las especies arbóreas elegidas son ceibo (37 unidades), cina cina (33), fumo bravo (33) y molle incienso (27). En cuanto a los arbustos, se han seleccionado sen de campo (14), sauco (16), margarita de bañado (42), malvavisco salmón (14), malvavisco rosado (50) y cortaderas (20).
El objetivo, según la empresa, no es solo compensar el impacto de la obra, sino también potenciar el patrimonio forestal del sector y fortalecer la biodiversidad. La propuesta paisajística busca crear un concepto de «camino parque», donde la infraestructura vial conviva con espacios verdes de mayor calidad ambiental, integrando de forma armónica la carretera con el entorno.
Comunicación y cumplimiento normativo
Como parte de la estrategia de transparencia, AUBASA instalará cartelería informativa de carácter ambiental en el Camino Centenario. Estos carteles explicarán a vecinos y usuarios los detalles del plan de restitución, dejando claro que la retirada de árboles es una intervención autorizada y que va acompañada de un programa de reforestación con especies nativas. La idea es evitar malentendidos y ofrecer información clara sobre el proceso.
Desde el punto de vista legal, el proyecto cuenta con el Estudio de Impacto Ambiental aprobado en 2019 y la correspondiente Declaración de Impacto Ambiental emitida por la Provincia de Buenos Aires en 2021 (Resolución 127-2021). En 2026 se presentó un informe de evaluación de las mejoras ambientales introducidas, que fue aceptado por las autoridades competentes. Todo el proceso se ha desarrollado conforme a la Ley General del Ambiente y la Ley Integral del Medio Ambiente de la provincia, garantizando que las medidas de mitigación, como la reforestación ampliada, se ajustan a lo exigido.
De esta manera, la obra de la nueva bajada en City Bell avanza combinando infraestructura vial con acciones orientadas a reducir el impacto ambiental y mejorar el entorno urbano. La apuesta por un «camino parque» con especies autóctonas y una tasa de reposición de cinco a uno representa un paso significativo en la integración de la movilidad y la sostenibilidad en la región.