El Gobierno ha puesto en marcha un ambicioso plan estatal de fertilizantes para hacer frente al encarecimiento de los insumos, un problema que viene lastrando al sector agrario desde hace meses. Con un presupuesto que supera los 1.100 millones de euros, el plan incluye tanto subvenciones directas como medidas de apoyo a la producción, aunque no está exento de polémica.
Mientras miles de agricultores se preparan para cobrar las ayudas antes de que acabe julio, organizaciones ecologistas critican que el dinero público se destine a mantener un modelo dependiente de combustibles fósiles en lugar de impulsar una transición hacia prácticas más sostenibles. La tensión geopolítica en Oriente Medio ha vuelto a poner de manifiesto la fragilidad del sistema.
Ayudas directas para la compra de fertilizantes

El Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA) ha publicado el primer listado provisional con 424.593 potenciales beneficiarios de las ayudas extraordinarias, que suman un total de 607 millones de euros. Esta cifra inicial se ha visto incrementada posteriormente hasta los 665 millones, según confirmó el ministro Luis Planas en Bruselas. Los agricultores que figuren en el listado deben aceptar expresamente la subvención antes del 27 de julio a través de la sede electrónica del FEGA, utilizando certificado digital. De lo contrario, perderán el derecho al cobro.
Las cuantías varían en función del tipo de cultivo: 92,5 euros por hectárea en regadío y 38,33 euros en secano. Estas cantidades son superiores a las previstas inicialmente, gracias a una ampliación presupuestaria aprobada por el Consejo de Ministros. La ayuda está diseñada para compensar el sobrecoste de los fertilizantes nitrogenados, cuyo precio se disparó tras el recrudecimiento del conflicto en Oriente Medio.
Diversas organizaciones agrarias han solicitado al Ministerio que amplíe el plazo de aceptación, al considerar que tres semanas son insuficientes, especialmente en plena campaña estival. Muchos agricultores, sobre todo en zonas rurales, tienen dificultades para realizar trámites telemáticos y dependen de asesorías externas. El Ayuntamiento de Osuna, por ejemplo, ha instado a los productores locales a comprobar si aparecen en el listado y a completar el trámite cuanto antes.
Críticas de los ecologistas al plan estatal

Ecologistas en Acción ha cargado duramente contra el Plan Estatal de Fertilizantes, al que considera una oportunidad perdida para transformar el modelo agrícola. La organización denuncia que el grueso de los 1.100 millones de euros se destina a subvencionar la compra de fertilizantes sintéticos y tecnologías de precisión, en lugar de fomentar prácticas agroecológicas que reduzcan la dependencia de insumos fósiles. Según la portavoz Elena Alter, «aferrarse a un modelo agrario altamente dependiente de insumos externos derivados del petróleo es un gran error».
La crítica se produce en un contexto de fuerte dependencia exterior: España importa más del 99% del gas fósil que consume, y la producción de fertilizantes nitrogenados depende casi por completo de ese gas. El coste de los fertilizantes representa entre el 15% y el 30% del presupuesto de las explotaciones, y el gas supone entre el 70% y el 90% del coste de fabricación. Además, el uso intensivo de fertilizantes sintéticos provoca contaminación por nitratos, que deja cada año a más de 260.000 personas sin agua potable y afecta a numerosos acuíferos.
Frente a este escenario, Ecologistas en Acción propone sustituir progresivamente los fertilizantes sintéticos por materia orgánica como compost, estiércol, humus de lombriz o biochar, así como fomentar cultivos de leguminosas que fijan nitrógeno de forma natural. También aboga por potenciar las sinergias entre agricultura y ganadería, y por aprovechar los residuos orgánicos urbanos. Solo en Sevilla se generan más de 200.000 toneladas de basura orgánica al año, de las que apenas una pequeña parte se recupera para compost. La organización reclama formación técnica y ayudas directas para compensar las pérdidas durante la transición agroecológica.
Evolución del mercado de fertilizantes
Según datos provisionales del Ministerio de Agricultura, las ventas de fertilizantes para uso agrícola alcanzaron en 2025 las 4,79 millones de toneladas, un 8,3% más que el año anterior. Esta cifra confirma la recuperación del sector tras el desplome del 25% registrado en 2022, cuando la guerra en Ucrania disparó los precios. Sin embargo, la nueva crisis de fertilizantes tras el conflicto en Oriente Medio podría truncar esta tendencia al alza. El aumento de la producción y de las importaciones también ha sido significativo, según el MAPA.
El sector agrario español se encuentra en una encrucijada: por un lado, recibe un importante respaldo económico para hacer frente al encarecimiento de los fertilizantes, con ayudas que ya están en proceso de pago; por otro, las voces críticas advierten de que sin un cambio de modelo, la dependencia de los combustibles fósiles seguirá siendo un lastre. La combinación de subvenciones a corto plazo y la necesidad de una transición agroecológica a largo plazo marcarán el debate en los próximos meses, mientras los agricultores esperan cobrar antes de que acabe julio y las organizaciones ecologistas insisten en abrir composteras comunitarias.