¿Cómo cuidar un bonsái de manzano?

El manzano produce frutos comestibles

¿Te gustaría tener un manzano pero no dispones de espacio? Bueno, por eso no te has de preocupar. Si dispones de un balcón o una pequeña mesa que puedas tener al aire libre, podrás degustar tus propias manzanas. Aunque estas solo te servirán de tentempié, el árbol que las produzca te dará mucho más que eso.

Porque el bonsái de manzano es uno de los más sencillos de cuidar, siendo aptos para principiantes. Así que si quieres saber cuáles son los cuidados que debes de proporcionarle, a continuación te hablaremos sobre ello.

Antes de pasar a hablar sobre el bonsái de manzano es importante primero conocer al árbol en sí, es decir, al manzano, pues el bonsái se hace a partir de él. Es necesario recordar que NO existen las semillas de bonsáis, por consiguiente, este tipo de plantas se hacen y no nacen. Al sembrar una semilla, si germina va a crecer… como tenga que crecer: como árbol, arbusto, palmera,… o como lo que le dicte su genética.

Por eso, además, conocer cómo es la planta en estado silvestre, y cuáles son sus ciclos y sus necesidades, te ayudará a trabajar tu árbol de una manera mucho más respetuosa con él.

Origen y características del manzano

El manzano es un árbol caduco

Imagen – Flickr/Ingolf Dahl

El manzano es un árbol o arbolito caducifolio originario de Asia, en concreto entre Kazajistán y China. Alcanza una altura máxima de 5 metros, con una copa amplia y con forma redondeada, formada por ramas que se desarrollan casi de manera horizontal. Sus hojas son ovaladas u obtusas, con los márgenes aserrados por lo general, de color verde y pubescentes en el envés.

Florece en primavera, antes de la brotación de las hojas. Las flores son hermafroditas y blancas, agrupándose en cimas umbeliformes o corimbiformes. Los frutos son pomos globosos de color verde, rojizo, o amarillo.

Se trata de una planta de gran interés hortícola, ya que no solo produce frutos comestibles, sino que además posee un alto valor ornamental, e incluso se puede trabajar bastante bien como bonsái.

¿Cuáles son los cuidados del bonsái de manzano?

Si acabas de adquirir uno o tienes pensado hacerlo, te recomendamos proporcionarle los siguientes cuidados:

Ubicación

El manzano es un árbol que ha de estar en el exterior, a pleno sol. Necesita sentir el paso de las estaciones, de manera que no puede crecer dentro de casa.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que, debido a su origen es capaz de resistir las heladas, pero si vive en un clima tropical con el tiempo se debilitará y morirá. ¿Por qué? Porque necesita ‘descansar’, y eso lo hace en cuanto las temperaturas bajan de los 10ºC y cuando empieza a haber heladas.

Si lo mantenemos en una zona donde el clima es suave y cálido todo el año, el árbol se verá obligado a crecer todos los días, algo que lo debilitará pues no está preparado para ello.

Para que lo entiendas un poco mejor, sería algo similar a si nosotros nos tomásemos gran cantidad de bebidas estimulantes para mantenernos despiertos día y noche, lo que sin duda nos llevaría a enfermar… al igual que al manzano si lo cultivamos en una región tropical.

Sustrato

Sustrato de Akadama

Akadama

Cuando se cultiva como bonsái, y con el fin de que no tenga problemas, es aconsejable utilizar 100% akadama (en venta aquí), o mezclar esta con un 20% de arlita o perlita. De este modo, sus raíces tendrán un correcto desarrollo y la planta podrá crecer con una mejor salud.

Riego

El riego ha de ser frecuente, pero hay que evitar el encharcamiento de las raíces. Siempre que riegues, utiliza una regadera específica para bonsáis (en venta aquí). Si lo prefieres, haz una con una botella de plástico de medio litro, agujereando la tapa con algo que te permita hacer agujeros muy pequeños, como unas tijeras de costura.

Riega unas 3-4 veces por semana durante el verano, y algo menos el resto del año. No mojes las hojas ni las flores, y si le pones un plato debajo, retira el agua que haya sobrado a los 20 minutos de haber regado.

Abonado

Desde comienzos de primavera hasta finales del verano, con un abono específico para bonsáis (en venta aquí) siguiendo las indicaciones especificadas en el envase.

Si quieres consumir sus manzanas, usa mejor abonos naturales.

Poda

Tras la floración, hay que cortar las ramas secas, enfermas y las que estén débiles. Asimismo, se debe de rebajar la longitud de las ramas un poco, cortándolas a dos hojas cuando hayan producido 6-8.

Cuando esté fructificando, si ves que tiene gran cantidad de frutos, no dudes en quitarle una parte.

Pinzado

El pinzado consiste en recortar un poco las ramas que estén creciendo en exceso. Se hace a lo largo del año, con unas tijeras previamente desinfectadas.

Trasplante

El bonsái de manzano se ha de trasplantar cada dos años, en primavera.

Rusticidad

Resiste heladas de hasta los -12ºC.

¿Dónde comprar un bonsái de manzano?

El manzano se trabaja bien como bonsái

Imagen – Wikimedia/Sage Ross

Consíguelo desde aquí.


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