Calabaza (Cucurbita)

Las calabazas son hortalizas

La calabaza es una planta que pertenece al género Cucurbita. Aunque es posible que te acuerdes de ella solo en Halloween, esta es una herbácea que es fácil de cultivar. Por eso, desde aquí te animamos a hacerlo porque seguramente no te arrepentirás.

A continuación vas a descubrir las especies más recomendadas, las variedades más interesantes y todo sobre cómo cultivarla y cuidarla para conseguir una buena cosecha.

Origen y características de la calabaza

La calabaza es una planta rastrera o trepadora natural de América. Dispone de zarcillos, gracias a los cuales puede extenderse con facilidad. Las hojas son generalmente redondeadas, a veces lobuladas, de color verde. Las flores son unisexuales, es decir, que hay flores masculinas y otras femeninas.

Y su fruto es lo que conocemos como calabaza,  que en términos botánicos se llama pepónide. Madura hacia finales de verano y principios de otoño. Es globoso por lo general, pero dependiendo de la especie puede ser alargado. El color también varía: puede ser anaranjado hasta verde oscuro.

Variedades de calabazas

El nombre científico de la calabaza es Cucurbita, aunque para ser exactos no es el nombre, sino el género botánico al que pertenece. En este género se incluyen una veintena de especies, siendo las más cultivadas las siguientes:

Cucurbita ficifolia

La calabaza es una planta rastrera

Imagen – Flickr/Yotoen

Conocida como chilacayote, es un tipo de calabaza que crece silvestre en América del Sur, en concreto en sus regiones tropicales de gran altitud. Es rastrera y anual (vive solo unos meses), y presenta espinas cortas y afiladas en sus tallos. La fruta es globosa, y mide entre 50 centímetros de ancho por la mitad de alto aproximadamente. Esta además es de color verde con manchas blanquecinas.

Cucurbita maxima

La calabaza gigante es comestible

Es la calabaza común, y una de las que se utiliza en Halloween. Es una planta rastrera o trepadora, con hojas grandes de color verde y frutas considerados gigantes ya que no solo es la especie que produce frutos más grandes, sino que además hablamos de que pueden llegar a pesar más de 100 kilos.

Cucurbita moschata

La calabaza Butternut es alargada

Se le conoce como zapallo o calabacín, y es una planta que ya no se encuentra en la naturaleza. La forma y el color de sus frutas varía dependiendo del cultivar. Pueden ser alargadas y naranjas en la ‘Butternut’, o globosas, compactas y verdes en la ‘Yucateca’.

Cucurbita palmata

La Cucurbita palmata no es comestible

Imagen – Wikimedia/Stan Shebs

Conocida como calabaza coyote, es una planta rastrera nativa del suroeste de Estados Unidos. Tiene hojas verde-oscuras, palmeadas (de ahí su nombre), y frutos de color amarillo o verde oscuro que no son comestibles, ya que tienen mal sabor.

Cucurbita pepo

La Cucurbita pepo es comestible

Imagen – Wikimedia/Lmbuga

Se conoce como calabaza, calabaza de invierno y ciertos cultivares como calabacín. Es una planta rastrera originaria desde Texas en Estados Unidos hasta México. Presenta hojas verdes, y frutas globosas o a veces alargadas de color naranja o verde.

¿Cuál es la diferencia entre zapallo y calabaza?

A modo de curiosidad, y antes de pasar al cultivo, es interesante decir que cuando hablamos de calabaza solemos referirnos a las frutas de la especie Cucurbita pepo, y zapallo a las de Cucurbita maxima. Pero, realmente, todas las frutas del género Cucurbita reciben, como mínimo, uno de esos nombres comunes.

Cultivo y cuidados de la calabaza

Para conseguir una buena cosecha de calabaza es importante saber cuáles son las necesidades vitales de la planta que queremos cultivar. Con ese fin, vamos a explicarte todo lo que necesitas conocer sobre ella:

Siembra

Las semillas de calabazas se han de sembrar pronto, en primavera, y preferentemente en bandejas de semillero hortícolas (como estas) con sustrato específico (en venta aquí). Pero es importante que se haga una vez que las temperaturas se mantengan por encima de los 15-18 grados, ya que hablamos de una planta sensible al frío.

Ubicación

Desde el primer día esta planta tiene que estar ubicada en un lugar soleado. Es necesario que esté expuesta al astro rey para conseguir que se desarrolle correctamente, ya que de ello va a depender que pueda producir frutas deliciosas.

Tierra o sustrato

Las calabazas se cultivan en el suelo

Imagen – Flickr/manuel m. v.

Las plántulas de calabaza recién germinadas han de permanecer en el semillero hasta que salgan por las raíces de drenaje. Este semillero debe estar lleno con tierra específica, como hemos comentado en Siembra, aunque también puedes utilizar sustrato para huerto urbano (en venta aquí).

Una vez que sea hora de pasarlas a un sitio más grande lo ideal es plantarlas en el suelo, especialmente si es una variedad de frutas gigantes. La tierra tiene que ser rica en materia orgánica y además ha de tener buen drenaje para que las raíces puedan respirar y crecer sin problemas.

Riego

Ha de ser moderado. No resiste la sequía, así que habrá que ir regando a medida que veamos que la tierra se va secando. En verano la frecuencia será más alta, especialmente durante una ola de calor y/o en zonas donde el clima es seco.

A la hora de regar es fundamental no mojar la planta, puesto que de lo contrario podría sufrir quemaduras si en ese momento le da el sol o, incluso, se podría pudrir. Asimismo, lo ideal es regar a última hora de la tarde, para que las raíces tengan más tiempo para absorber el agua.

Abonado

Durante toda la temporada de cultivo es muy recomendable abonar a las plantas de calabaza. Para ello se usarán abonos de origen orgánico, como por ejemplo el humus de lombriz, estiércol de vaca, compost o guano.

Plagas

La calabaza puede verse atacada por muchas plagas distintas, como por ejemplo los pulgones, mosca blanca, minadores, barrenillos y ácaros. Por suerte existen varios productos naturales que se pueden usar para combatirlas, como la tierra de diatomeas o el jabón potásico (en venta aquí).

Enfermedades

Es vulnerable a la pudrición causada por Phytopthora, antracnosis y Fusarium. Por ello, hay que evitar regarla en exceso, y tratar con fungicidas como el cobre.

Recolección

La calabaza se recolecta unos seis meses después de la siembra, cuando haya alcanzado el tamaño y el color definitivo. Para saber cierto si ya está lista, podemos presionarla un poco: si notamos que empieza a estar un poquito blanda, entonces es que ha llegado el momento de cortarla.

Otro truco es golpearla con los nudillos: si escuchas un sonido hueco, perfecto, podrás llevarla a tu cocina.

Conservación de la calabaza

Para que te dure el máximo de tiempo posible, has de tenerla en un lugar donde la temperatura se mantenga a unos 10 grados centígrados, y que además esté seco.

Usos y beneficios

La calabaza puede ser naranja o verde

Se utiliza básicamente como planta hortícola, ya que es comestible. Se pueden cocinar al horno, hacer cremas o salsas, purés, e incluso es posible comerla fresca en ensaladas.

Además, tiene muchos beneficios para la salud, como estos:

  • Es útil en casos de estreñimiento.
  • Nos ayuda a tener unas defensas fuertes.
  • Es diurética.
  • Mejora la salud de la piel y de los ojos.

Eso sí, tiene también algunas contraindicaciones. Y es que si tienes alergia a esta fruta no debes consumirla. Asimismo, si sueles tener diarrea tampoco deberías consumir las semillas pues tienen mucha fibra y los síntomas que acompañan a este problema, como los gases o el dolor abdominal, se agravarían.

Otro de los usos es el decorativo, en días como el de Halloween. Quedan muy bien unas cuantas calabazas dispersas por el jardín o patio. Así que no dudes en dejar algunas para decorar.

¿Qué opinas de la calabaza? ¿Te gusta?


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