Recupera tu ciclamen con hojas amarillas con estos sencillos trucos

El ciclamen puede tener las hojas amarillas si se riega mucho

El ciclamen es una planta bulbosa que florece durante el otoño, e incluso hasta el invierno si el clima lo permite. Durante esos meses está preciosa, con sus curiosas flores rosas, rojas o amarillas. Pero es también cuando existe un mayor riesgo de tenga las hojas amarillentas o marrones, pues el riego en esas estaciones se convierte en una tarea aún más difícil de dominar.

Las temperaturas en descenso y el sol que es cada vez menos intenso, hacen que la tierra permanezca más tiempo húmeda. El ciclamen, al igual que el resto de plantas, necesita agua para vivir, pero no siempre hay que regarlo con la misma frecuencia. Pero aunque lo parezca, un mal riego no siempre es motivo de que las hojas amarilleen. Sí es la causa principal, pero desde luego no la única.

Sol o luz directa

El ciclamen puede volverse amarillo si se riega mucho

Imagen – Wikimedia/Zeynel Cebeci

El ciclamen necesita mucha luz, pero nunca sol directo. Si lo ponemos en un lugar soleado, sin ninguna protección, sus hojas no tardarán en quemarse. Primero aparecerán manchas amarillas que se volverán marrones en las hojas más expuestas, pero cuando cortemos estas, luego serán las demás las que amarillearán a no ser que nos llevemos la planta a una zona donde esté protegido.

También puede quemarse si está en interior cerca de una ventana, ya que los rayos solares, al atravesarla producen el efecto lupa, el cual acaba quemando a las hojas que estén más cerca. Por ello, lo mejor es ponerlo debajo o a un lado de la ventana, pero nunca delante.

Exceso de riego

El riego es una tarea que hay que hacer sí o sí cuando se tienen plantas, especialmente cuando están en macetas. Pero hay que intentar hacerlo bien. A menudo cometemos el error de regarlas demasiado, y eso al ciclamen le perjudica mucho. Las raíces se pudren al quedarse sin oxígeno y al estar excesivamente húmedas, y luego las hojas empiezan a morir también: primero se vuelven amarillas y por último marrones. En casos extremos, no es raro que aparezcan hongos, que pueden incluso cubrir de moho la tierra, los tallos y/o las hojas.

Pero, ¿cómo saber si tiene mucha agua? Para ello nos fijaremos en:

  • las hojas viejas, que estarán volviéndose amarillas;
  • la tierra, que al tocarla se notará húmeda. En caso de duda, podemos comprobar la humedad con un medidor;
  • si está en maceta y tiene un plato debajo, es posible que esté lleno de agua;
  • si cogemos la maceta, notaremos que pesa bastante más que cuando está seca;
  • si empieza a aparecer moho, es porque los hongos están proliferando en un entorno que se ha vuelto excesivamente húmedo.

¿Qué hacer en estos casos? Básicamente, sacar la planta de donde la tengamos (sea suelo o maceta) y envolver el cepellón de tierra con papel absorbente durante 24 horas. Si el papel se humedece rápido, lo cambiaremos por otro nuevo.

Al día siguiente, podremos plantar el ciclamen, pero tenemos que hacerlo en una tierra que drene bien el agua. Por ejemplo, si va a estar en el jardín, y la tierra que tenemos se encharca rápido, haremos un agujero de unos 50 x 50 centímetros y lo rellenaremos con sustrato universal (en venta aquí) mezclado con perlita (en venta aquí) a partes iguales.

En el caso de que queramos cultivarlo en una maceta, elegiremos una que tenga orificios en su base, y la rellenaremos con el sustrato mencionado antes.

Falta de riego

El riego de las plantas ha de ser una tarea importante para el jardinero

La falta de riego es otra de las posibles causas. Y es que cuando el ciclamen no recibe el agua que necesita, sus hojas amarillean con rapidez. ¿Por qué? Porque el agua es esencial para que las células se dividan y crezcan, para que la planta pueda realizar la fotosíntesis, respirar, alimentarse. El agua es vida, y las primeras hojas que se resienten cuando esta escasea son las más nuevas.

Si queremos saber si nuestro ciclamen está pasando sed, tenemos que fijarnos en si muestra alguno de estos síntomas/signos:

  • Las hojas más nuevas son las que amarillean antes.
  • La tierra se nota seca, muy ligera. También es posible que se haya compactado, volviéndose incapaz de absorber el agua.
  • Si tiene flores, los tallos »caerán», como si colgasen.
  • La planta se verá triste, con las hojas caídas.

Por suerte, esto tiene muy fácil solución: simplemente hay que regarlo a consciencia: si está en maceta, lo pondremos en un barreño con agua de manera que sea únicamente la maceta la que quede sumergida. Lo dejaremos ahí durante unos 30 minutos.

En caso de que esté en el suelo, haremos un alcorque con tierra para que el agua se quede concentrada alrededor de la planta, y echaremos unos 2 litros de agua. Pueden parecer muchos, pero cuando la tierra está demasiado seca, hay que echarle más agua de la que echaríamos normalmente para que pueda volver a absorberla a buen ritmo, ya que se compacta.

Se ha quedado sin espacio

El ciclamen es una planta pequeña, que crece unos 20 centímetros de alto por más o menos lo mismo de ancho. Pero si se tiene en una maceta pequeña lo que va a pasar es que sus hojas perderán su color verde natural y pasarán a ser amarillas. Incluso las nuevas pueden salir cada vez más pequeñas.

Para saber seguro que necesita más espacio, deberemos de ver si se le salen raíces por los agujeros de la misma, o si lleva más de dos años en la misma.

¿Cómo solucionamos el problema? Bueno, lo que haremos será plantarla en una que sea unos 7 centímetros más ancha y alta que la que ya tiene. Para ello, usaremos sustrato universal, ya que es una tierra preparada para que una gran variedad de plantas, entre ellas el ciclamen, puedan crecer bien.

¿Puede pasarle si está en el suelo? Realmente es un poco difícil, ya que no ocupa mucho espacio y, si está plantada en el jardín, a las raíces no les cuesta encontrar todos los nutrientes que necesita. Solo podrían surgir problemas si se planta una planta rizomatosa de rápido crecimiento (por ejemplo, un Ensete, una Musa o un bambú) cerca del ciclamen. Entonces sí veríamos que las hojas amarillean.

El ciclamen se puede volver amarillo si tiene poco espacio

Esperamos que estos consejos te sirvan para recuperar a tu ciclamen con hojas amarillas.


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