Citoquininas

Las citoquininas son hormonas vegetales

Entre las hormonas de las plantas se encuentran unas denominadas citoquininas. Cada vez es más habitual encontrarlas en productos comerciales para la agricultura, pues pueden ayudar a aumentar la calidad y cantidad de los frutos de ciertas plantas. Esto se debe a que su principal función es dividir las células.

A pesar de que las fitohormonas están muy bien estudiadas a día de hoy y se utilizan frecuentemente para los cultivos, muy pocas personas saben que las plantas tienen sus propias hormonas. Con el fin de aclarar dudas a cerca de las citoquininas, vamos a comentar en este artículo qué son, qué hacen, cuáles son sus aplicaciones a nivel agrícola y quién las descubrió.

¿Qué son las citoquininas?

Las citoquininas promueven la división celular de las plantas

También conocidas como citocininas, las citoquininas son fitohormonas, es decir, hormonas vegetales, cuyo objetivo es promover la división de las células y su diferenciación. El nombre de estas tiene su origen en el término «citocinesis», que está relacionado con el proceso de la división celular. Estas hormonas de las plantas son esenciales para la formación de órganos en vegetales y en la regulación de diferentes procesos fisiológicos como, por ejemplo, los siguientes:

  • Dominancia apical (regulación del crecimiento)
  • Fotosíntesis
  • Senescencia
  • Inmunidad vegetal (resistencia a patógenos)
  • Apoptosis (muerte programada)
  • Tolerancia y defensa ante los herbívoros

¿Qué hacen las citoquininas?

Las citoquininas tienen muchas aplicaciones a nivel agrícola

Desde hace tiempo, los agricultores utilizan diversas fitohormonas para tratar sus cultivos. Entre las auxinas, aplican AIB para enraizar, 2,4-D como herbicida y ANA para el raleo de los frutos. Si quieren fomentar el crecimiento tanto de la planta como de sus frutos, suelen usar giberelinas como el ácido giberélico, mientras que el ethephon lo utilizan normalmente para la madurez de los frutos y la caída de los órganos.

En cuanto a las citoquininas, su uso a nivel agrícola ve aumentando poco a poco. A día de hoy existen varios productos comerciales cuyas fórmulas tienen una reactividad alta. Su aplicación es posible en todo tipo de hortalizas, uva de mesa, plantas de ornato, frutales y más cultivos. Respecto al nivel de respuesta de cada planta, este es específico y depende de diferentes factores, como el momento de su aplicación o la edad de la planta. Un rasgo a destacar de estas fitohormonas es que su actividad es muy alta, por lo que las dosis necesarias son bastante bajas.

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El principal objetivo a la hora de usar las citoquininas en la agricultura es aumentar el calibre, la cantidad y la calidad de los frutos. A continuación vamos a comentar sus aplicaciones más habituales.

Sujeción y crecimiento de los frutos

Son varias las especies de vegetales en las cuales las citoquininas parecen estimular el amarre o la sujeción de los frutos, sobre todo en los carnosos. Este efecto se ve potenciado si a la vez se aplican giberelinas y auxinas en concentraciones bajas.

Como una parte importante del crecimiento de los frutos tanto carnosos como no carnosos ocurre por la división celular de sus tejidos, las citoquininas también desempeñan un papel importante en este ámbito. Cuando se administran estas fitohormonas en el momento en el que la división de las células es más intensa, los frutos acaban siendo más grandes, lo que acaba afectando positivamente al rendimiento y a la calidad del cultivo.

Crecimiento de la plantas

A pesar de que el uso del ácido giberélico ofrece un crecimiento vegetal rápido, se suelen utilizar mucho las citoquininas. Estas tienen una respuesta lenta pero a la vez vigorosa. Preparan a la planta para que produzca frutos y flores. También la aplicación de las citoquininas es más efectiva cuando las plantas han estado bajo condiciones de estrés. Además, aplicar estas fitohormonas a los vegetales en etapa adulta puede llegar a reactivar el cultivo, prolongando y manteniendo de esta manera su crecimiento.

Desarrollo de yemas laterales

Entre las muchas aplicaciones que tienen las citoquininas se encuentra también la inducción a la apertura de yemas laterales en diferentes especies de vegetales. En algunos casos en los que la dominancia de la yema terminal es excesiva, el uso de las citoquininas puede llegar a reducir ese dominio de forma parcial y estimular así la brotación de yemas laterales.

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Formación y distribución de fotosintatos

Como las citoquininas juegan un papel fundamental en la formación de los cloroplastos, son una buena opción para mejorar la fotosíntesis. Mediante ellas se estimulan, por ejemplo, la síntesis de clorofila y la acción de las enzimas.

Retraso en la senescencia

Se podría decir que la senescencia equivale a la vejez. Normalmente, las citoquininas guardan relación con la producción de clorofila. Por ello, los tejidos jóvenes suelen tener una actividad y un nivel altos de esta fitohormona. Tanto por estrés como por edad, los órganos pueden llegar a perder su capacidad de mantener la actividad metabólica. Como consecuencia, las plantas sintetizan menos citoquininas.

Germinación de semillas

Los niveles endógenos de las citoquininas aumentan su contenido cuando finaliza el proceso de germinación, estimulándola más. Generalmente, estas fitohormonas tienen cierta influencia en el proceso cuando se usan otras hormonas como el ácido giberélico conjuntamente o previamente.

¿Quién descubrió la hormona vegetal citoquininas?

Cada vez hay más productos comerciales que utilizan citoquininas

El descubrimiento de las citoquininas es bastante reciente y sus investigaciones principales fueron llevadas a cabo a partir del año 1950 por Miller y Skoog. Estos dos científicos descubrieron que algunos extractos vegetales específicos eran también activadores muy potentes de la división celular.

Por lo tanto, estas fitohormonas promueven la proliferación de las células y mantienen el crecimiento de los tejidos vegetales que han sido cultivados in vitro. Poco tiempo después de este hallazgo, Miller y Skoog propusieron la teoría de que es gracias al balance entre las auxinas y las citoquininas que se pueden formar los órganos de los vegetales. Ambos científicos experimentaron con cultivos de tabaco y demostraron que un balance alto de citoquininas favorecía la formación de tallos, mientras que un balance alto de auxinas lo hacía con la formación de raíces.

Las citoquininas también desempeñan otros papeles a parte de ser reguladores de la formación de órganos nuevos. Además, intervienen en la supresión de la dominancia apical, en la apertura de estomas y en la inhibición de la senescencia de las hojas.

Como podemos comprobar, la botánica es todo un mundo a parte del cual cada día podemos aprender más y más cosas. Si tenéis alguna duda o experiencia con productos que contienen citoquininas, podéis dejarnos un comentario.


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