Cómo cuidar un arce japonés

El arce japonés es un árbol de fácil cultivo

El arce japonés es una planta muy bonita. Tiene hojas que cambian de color en primavera, verano y/u otoño, y una copa muy elegante. Es muy querido en los jardines, y también en el mundo del bonsái. Tolera la poda, y resiste muy bien las heladas, aunque las tardías le pueden hacer daño si ha empezado a brotar. Incluso con -mucho- mimo puede darnos alegrías a los que estamos en la región mediterránea, unas zonas donde las temperaturas veraniegas ponen a prueba su supervivencia.

Pero, ¿cómo cuidar un arce japonés? Tanto si se quiere tener en una maceta como en el jardín, es importante tomar las medidas necesarias para que pueda crecer lo mejor posible, ya que de lo contrario no podrá estar bien.

¿En qué climas puede crecer?

El arce japonés se ha de tener en suelo ácido

Imagen – Wikimedia/Krzysztof Golik

El clima es lo que va a determinar si nuestro arce japonés va a poder crecer bien, con dificultad o simplemente no va a poder vivir mucho. Por eso, es muy importante que tengamos en cuenta que esta planta vive en lugares donde el clima es templado, con una alta humedad ambiental, temperaturas suaves en verano (con máximas de 35ºC como mucho) y frías en invierno.

Puede soportar heladas de hasta los -23ºC, y por supuesto nevadas, pero como decíamos al principio: si se producen en primavera las hojas que hayan empezado a brotar se quemarán.

Su hábitat son las regiones montañosas de Japón, China y Corea, motivo por el que si se tiene a bajas altitudes lo pasa mal. En el mediterráneo, donde el grado de insolación es alto, hay que tenerlo en sombra siempre, durante todo el año, aunque sea un cultivar que en otras zonas pueda resistir el sol directo como el »Beni Maiko».

Y si se tiene en una zona donde la humedad es muy baja, tocará pulverizar sus hojas con agua ácida (con un pH bajo, entre 4 y 6) a diario.

¿Sol o sombra?

Dado que es una planta que ha de cultivarse en el exterior, es posible que te preguntes si ha de estar en el sol o bien en sombra. La respuesta es que lo más conveniente es que lo pongas en sombra (pero con mucha claridad) porque incluso los cultivares que resisten algo el sol, como el »Seyriu», crecen sin problemas en zonas en las que los rayos del sol no llegan de forma directa.

Esto es más importante si cabe si estás en el mediterráneo o en una zona donde el grado de insolación es muy alto, ya que en estas regiones sus hojas se queman con rapidez si no está protegido.

¿Qué tipo de tierra necesita?

El arce japonés vive en climas templados

Imagen – Flickr/F. D. Richards

El arce japonés es una planta que necesita tierra ácida, con un pH entre 4 y 6. Cuando se cultiva en tierras con un pH más alto, las hojas se vuelven cloróticas, es decir, que pierden clorofila y se vuelven amarillas. En su caso, es debido a que el hierro, aunque puede estar presente, es inaccesible al estar bloqueado. Por eso, para evitar que se quede sin hojas es conveniente asegurarse de que el suelo en el que queremos plantarlo tenga el pH adecuado, por ejemplo con la ayuda de un medidor como este.

Pero además, la tierra ha de ser ligera para que las raíces puedan crecer sin dificultad. Y es que cuando se planta en suelos compactos el ritmo de crecimiento se vuelve mucho más lento; y eso por no hablar de que el riesgo de pudrición aumenta considerablemente, pues la tierra tarda más en secarse.

Cuando el suelo del jardín no es el adecuado, lo más conveniente es plantarlo en una maceta con sustrato para plantas ácidas, como este. Pero eso sí, si vives en una zona con clima mediterráneo, por propia experiencia te recomiendo usar fibra de coco ya que facilita la salida del agua y, además, se mantiene húmeda más tiempo que otros sustratos como la akadama.

¿Cada cuánto regar al arce japonés?

Hay que regarlo con moderación. No es un árbol que necesite agua con tanta frecuencia como sí la necesita una caña de Indias por ejemplo, pero sí que hay que evitar que la tierra se seque. En verano tenemos que estar muy pendientes, especialmente durante las olas de calor, ya que es cuando más agua necesita y cuando más rápido se seca la tierra. Por ello, regaremos una media de tres o incluso cuatro veces a la semana durante la temporada veraniega. El resto del año, como las temperaturas son más bajas, se hará una o dos veces por semana excepto si llueve, en cuyo caso no será necesario regar.

Se usará agua de lluvia siempre que se pueda, o bien agua con un pH entre 4 y 6. Si no tienes claro si el pH del agua es el adecuado, puedes comprobarlo con la ayuda de un medidor como este, y si ves que es muy alto, una forma de reducirlo es echando unas gotas de limón o vinagre. Para que no baje demasiado, haz comprobaciones cada vez que eches esas gotas. Cuando hayas terminado, remueve bien, y riega.

¿Cómo regar al arce japonés? Mojando la tierra. Tienes que echar agua hasta que se empape bien; así te aseguras de que todas sus raíces pueden rehidratarse y de que, por lo tanto, el resto de la planta también lo haga.

¿Cuándo abonarlo?

El arce japonés crece lento

La época de abonado del arce japonés empieza en primavera y termina a finales del verano. Si está en el suelo, se puede abonar con abonos en polvo, como el humus de lombriz (en venta aquí) o el estiércol de animales herbívoros. En cambio, si está en una maceta, será preferible usar abonos o fertilizantes líquidos, como el fertilizante para plantas ácidas que puedes comprar aquí, o este que es rico en guano. Se han de seguir las indicaciones del fabricante para que no surjan problemas.

Es una planta que necesita muchos nutrientes. Por este motivo, no se puede plantar en suelos pobres y/o con tendencia a la erosión, ya que no sobreviviría.

¿Cómo podar al arce japonés?

No es una planta que se tenga que podar con frecuencia, pero si se quiere hacer, se hará a finales del invierno, cuando las yemas estén despertando. Se procederá a eliminar las ramas o las partes de ramas que estén secas o rotas, y también se reducirá la longitud de aquellas que estén creciendo demasiado.

Para ello, hay que se usar herramientas de poda adecuadas, como las tijeras de yunque, que se habrán desinfectado con agua y jabón antes y después de su uso.

¿Se ha de proteger?

Vista del arce japonés

Imagen – Wikimedia/Rüdiger Wölk

Realmente no, salvo si:

  • Hay heladas tardías: si en tu zona hay heladas en primavera, durante esta estación sí que será recomendable ponerle un acolchado, o incluso protegerlo con una tela antiheladas como esta si empieza a brotar. Recuerda quitársela en cuanto las temperaturas se recuperen.
  • El verano es muy caluroso: si en verano las temperaturas superan los 30ºC has de ponerlo en sombra, en un lugar en el que además esté un poco protegido del viento.

¿Cuáles son las plagas y las enfermedades que pueden afectarle?

Es muy resistente. De hecho, es un poco difícil que se vea afectado por alguna plaga o que tenga alguna enfermedad. Pero en algunas ocasiones, cuando el clima es muy cálido y seco, las cochinillas algodonosas y los pulgones pueden hacerle daño. Las primeras tienen aspecto de bolita de algodón, y se adhieren al envés de las hojas y en los tallos tiernos para alimentarse de la savia; los segundos miden medio centímetro de largo, pueden ser verdes, amarillos, o negros, y también se esconden detrás de las hojas para poder succionar la savia.

Pero no es algo que deba preocuparnos en exceso: ambas plagas pueden eliminarse con facilidad con insecticidas ecológicos, como la tierra de diatomeas que puedes comprar aquí, y de la cual te hablamos en este vídeo:

En cuanto a las enfermedades más comunes, están las que causan los oomicetos, como el Phytopthora. Estos infectan las raíces, haciendo que poco a poco la planta vaya muriendo. No tiene cura: lo mejor que podemos hacer es plantarlo en un suelo que drene bien el agua, controlar los riegos, y mantenerlo correctamente abonado para que no le falte de nada.

Si sospechamos que ha recibido agua en exceso, veremos que las hojas empiezan a caer sin motivo aparente, y que la tierra se ve muy húmeda. En este caso, trataremos con fungicida sistémico, como este.

¿En qué época se puede trasplantar?

Tanto si queremos plantarlo en el suelo como en una maceta más grande, lo haremos durante la primavera. Es importante esperar a que el riesgo de heladas haya pasado, pues de lo contrario podría debilitarse un poco. Asimismo, a la hora de sacarlo del recipiente, hay que hacerlo con cuidado, procurando no manipular las raíces.

En el caso de que vayamos a tenerlo en una maceta más grande, esta tiene que medir unos 10 centímetros más de ancho y de alto de lo que mide la que tiene en estos momentos.

Que disfrutes de tu arce japonés.


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